NUEVA YORK, Estados Unidos, abr. 21, 2004.- El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este miércoles una investigación independiente de la presunta corrupción en el programa humanitario para Irak "petróleo por alimentos" que involucra a personas y empresas de algunos países miembros. El Consejo respaldó por unanimidad la investigación en una sesión pública mediante una resolución que patrocinaban Francia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y España.
El máximo órgano decisorio de la ONU expresa en este texto su deseo de que haya una investigación "total y justa" sobre los intentos del antiguo gobierno de Irak de eludir el embargo impuesto a este país por la organización.
Irak habría recurrido para ello al soborno, la corrupción y otras irregularidades en la venta de petróleo y la compra de bienes de primera necesidad.
El Consejo se dice preocupado por las informaciones y comentarios que han cuestionado la gestión del programa "petróleo por alimentos", incluidas las "acusaciones de fraude y corrupción".
Ese programa permitió a Irak vender crudo para comprar bienes básicos a fin de paliar el impacto que tenían en la población iraquí las sanciones impuestas al régimen de Bagdad tras invadir Kuwait, mediante un complicado mecanismo supervisado por la ONU.
La resolución afirma que cualquier actividad ilegal por funcionarios de la ONU y personal de empresas subcontratadas es "inaceptable".
Acoge además con satisfacción la decisión del secretario general, Kofi Annan, de nombrar una comisión independiente de alto nivel para investigar las presuntas irregularidades, que será encabezada por el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Paul Volcker.
El Consejo ha pedido la cooperación de la Autoridad Provisional de la Coalición y la de Irak y otros estados miembros en las investigaciones.
Las sospechas de corrupción salieron a la luz hace unos meses cuando un periódico iraquí divulgó una lista de 270 personas y empresas extranjeras que supuestamente habrían recibido en 1999 petróleo iraquí, como pago por sus favores al régimen de Saddam Hussein.
En la lista aparecían nombres de individuos y compañías de países árabes y europeos, algunos miembros permanentes del Consejo de Seguridad como Francia y Rusia, entre otros.