WASHINGTON, Estados Unidos, abr. 21, 2004.- El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, descartó este miércoles el "redespliegue" de las tropas que regresarán de inmediato de Irak, tras reunirse en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell. "El redespliegue de las tropas españolas en Irak no está en la agenda", afirmó Moratinos ante la prensa tras mantener un almuerzo de algo más de una hora con Powell, en su primera entrevista desde que asumió el cargo de jefe de la diplomacia española.
"No hemos entrado en detalles ni en los redespliegues ni en las compensaciones", explicó Moratinos, quien subrayó que "lo que hay es un compromiso general de España en la lucha contra el terrorismo y en sus misiones de paz que tengan el aval de la ONU".
El ministro reconoció que "ha habido comentarios" de la parte estadounidense sobre dónde podría "contribuir" España desde ahora, pero que "no se entró en detalles, porque son detalles que hay que dejar a los expertos y a los momentos políticos para anunciarlos".
En víspera de la entrevista con Moratinos, el secretario de Estado norteamericano expresó su deseo de "trabajar con España (...) en otras áreas" y constató que "los españoles han indicado que podrían contribuir (...) en Afganistán o en otros sitios".
"Es una elección sobre la que debe decidir el Gobierno español, y será algo que hablaré con el ministro Moratinos cuando venga a visitarme", señaló Powell, quien hoy, en contra de lo que suele ser habitual, no acompañó a su colega ante los medios de prensa.
Moratinos calificó la reunión como "extremadamente cordial, amistosa y enormemente positiva", y aseguró que hay buena disposición por ambas partes para la "nueva relación" entre España y Estados Unidos sea positiva.
Powell le reiteró "la decepción" de la administración del presidente George W. Bush por la decisión de retirar su contingente militar en Irak, pero se mostró "constructivo", según el ministro.
"Ha sido claro. Quiere mirar al futuro, quiere trabajar con España y quiere trabajar con un aliado fiel que tiene una larga tradición de amistad y de relación privilegiada con Estados Unidos", dijo.
Moratinos, por su parte, explicó al secretario de Estado que la política del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero es que las futuras misiones militares españolas fuera de sus fronteras se realicen "bajo mandato de la ONU y bajo un claro parámetro internacional de legalidad de nuestra presencia en el exterior".
También le dio garantías de que la salida de los mil 300 soldados españoles "se hará de forma ordenada, coordinada y concertada" y que serán los responsables militares los que estudiarán "la mejor manera de evitar influir en el esfuerzo de la coalición internacional".
Por lo tanto, añadió Moratinos, hay que considerar "el regreso (de las tropas) como cuestión del pasado. Lo que tenemos que mirar es a aquellos objetivos que compartimos ambos países" entre los que destacó "la lucha contra el terrorismo internacional".
Este asunto es en el que hay mayor sintonía -"es la prioridad máxima que tienen ambos Gobiernos"-, por lo que Estados Unidos y España "lucharán de manera conjunta y firme para derrotar al terrorismo".
Pero para Moratinos, este esfuerzo debe ir parejo "con el esfuerzo para estabilizar y democratizar Irak en el papel político, en el papel económico y en el papel humanitario".
España, declaró, está dispuesta "a que se pueda alcanzar una nueva resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que permita ofrecer a la sociedad iraquí una perspectiva de paz y esperanza."
"Ya sea en los Balcanes, ya sea en Afganistán, España y Estados Unidos trabajarán para construir un mundo mejor", agregó el ministro, quien tiene previsto reunirse también con la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, y líderes del Congreso de Estados Unidos.
Washington insiste en que la retirada del contingente español no afectará a la cohesión y firmeza de la coalición aliada en Irak, pero la medida ha supuesto un claro revés porque viene de un país que hasta ahora había sido uno de sus aliados incondicionales.
España tiene mil 300 soldados en Irak, pero tiene bajo su mando a unos 900 más procedentes de Honduras (cuyo Gobierno también anunció una retirada a corto plazo), El Salvador y la República Dominicana, todos ellos encuadrados en la Brigada Plus Ultra.
La Brigada tiene bajo su responsabilidad la seguridad en las provincias de Nayaf y Qadisiya, en el centro-sur del país.