KOROLYOV, Rusia, abr. 21, 2004.- Una nave rusa con tripulación estadounidense, holandesa y rusa se acopló este miércoles con la estación espacial internacional. La Soyuz TMA-4, conducida por el piloto automático, se acopló con la Estación Espacial Internacional antes de lo programado, a las 09:01, aproximadamente dos días después de despegar en un cohete en el cosmódromo Baikonur de Rusia, en Kazajistán.
Con tres astronautas a bordo, fue la tercera nave rusa en cubrir el vacío dejado por el transbordador espacial estadounidense, que ha suspendido sus misiones desde el desastre del Columbia.
Menos de 90 minutos después de acoplarse, la tripulación flotó lentamente hasta la escotilla, estrechó las manos de los actuales ocupantes de la estación y habló con autoridades espaciales rusas, estadounidenses y europeas en el Control de la Misión ruso en Korolyov, en las afueras de Moscú, a través de un enlace televisivo.
"Hasta ahora ha sido excelente, fantástico", dijo el astronauta holandés Andre Kuipers. "Esperamos que comience el programa".
La misión del comandante ruso Gennady Padalka y del ingeniero de vuelo estadounidense Michael Fincke será conservar el puesto de avanzada orbital, cuyo armado ha estado suspendido desde el desastre en febrero del 2003. Kuipers va en una misión de nueve días para realizar experimentos para la Agencia Espacial Europea.
Los ingenieros de vuelo en el Control de la Misión ruso que supervisaban la operación aplaudieron cuando una cámara fija en la nave espacial mostró el acoplamiento exitoso.
"Me gustaría agradecer a la agencia espacial rusa por proporcionar otro lanzamiento excelente, un viaje magnífico y un acoplamiento también excelente, al tiempo que continuamos esta gran amistad y viaje juntos. Agradecemos todo lo que se ha hecho", dijo Fred Gregory, viceadministrador de la agencia espacial estadounidense NASA, después de que la nave llegó a la estación.
Sus comentarios parecieron ser un intento para responder a las crecientes quejas de Rusia de que sus esfuerzos para mantener tripulada a la estación espacial a costa de sus propios programas no son apreciados adecuadamente.
Desde que el Columbia se desintegró cuando volvía a la Tierra el 1 de febrero del 2003, el programa espacial tripulado de Estados Unidos ha estado detenido, lo cual hace que las cápsulas Soyuz de Rusia, no reutilizables, sean la única manera de transportar tripulantes a la estación.