FALUJA, Irak, abr. 22, 2004.- Los insurgentes atrincherados en Faluja tienen "días, no semanas" para entregar sus armas y de lo contrario el ejército estadounidense asaltará la ciudad, afirmó este jueves el principal comandante de la infantería de Marina en Irak. La advertencia se produce dos días después de que comenzó a implementarse un acuerdo en el que el alcalde exhortó a los insurgentes a entregar sus armas pesadas, a cambio de la promesa de Estados Unidos de postergar sus planes de tomar la ciudad y permitir el regreso de las familias que habían huido.
Sin embargo, la infantería de Marina señaló que se han entregado pocas armas, y la mayoría son viejas o están inservibles.
Mientras tanto, un extranjero fue asesinado y su traductor iraquí resulto herido por pistoleros que dispararon contra su vehículo blindado en Bagdad. Hasta el momento se desconoce su nacionalidad. El tiroteo ocurrió en el vecindario de Asimiya, en el norte de la ciudad, donde ha habido pistoleros activos en las últimas semanas.
En el sur de Irak, un portavoz de las fuerzas británicas responsable de la zona disminuyó a 50 la cifra de muertos los atentados suicidas casi simultáneos del miércoles contra cuarteles de policía iraquíes.
El vocero, capitán Hisham Halawy, dijo este jueves que un informe de hospital mostraba que murieron 50 personas, 20 de ellas niños.
Aún es demasiado pronto para determinar al responsable de los ataques en Basora, agregó. "No podemos descartar a Al-Qaeda, ni a fuerzas leales al antiguo régimen. Es demasiado pronto como para especular", dijo Halawy en Kuwait.
El miércoles, atacantes suicidas hicieron detonar cinco coches-bomba -- todos en forma simultánea, excepto uno -- contra cuarteles de policía en Basora, la segunda ciudad en importancia de Irak, en la hora de mayor tránsito, justo cuando pasaban vehículos y dos camiones que llevaban pequeños al jardín de niños y niñas a la secundaria.
Los vehículos quedaron hechos añicos y carbonizados por la explosión.
La policía descubrió dos coches-bomba antes de que detonaran y arrestó a tres hombres en los vehículos, dijo Wael Abdul-Latif, gobernador de Basora.