LA PAZ, Bolivia, abr. 22, 2004.- El gobierno de Bolivia pidió calma a los sectores políticos y sociales durante la jornada de protestas que vive el país con un paro de transportes, mientras la prensa local informó sobre actos de desestabilización. El viceministro de Gobierno, Saúl Lara, lamentó este jueves que las protestas perjudiquen las actividades laborales, económicas y comerciales, sobre todo en La Paz, donde se registraron marchas de universitarios, choferes sindicalizados y vendedores de mercados.
Radiodifusoras locales, mientras tanto, indicaron que el presidente de Bolivia, Carlos Mesa, ordenó la destitución del viceministro de Defensa, Jorge Badani, por estar detrás de un supuesto plan para derrocarlo.
Badani fue acusado por el líder cocalero Evo Morales de promover un alzamiento contra Mesa, pero el militar rechazó la versión y respondió que el dirigente indígena es quien busca desestabilizar al régimen democrático en Bolivia.
Diversos sectores sociales se declararon este jueves en pie de lucha contra del gobierno de Mesa, en apoyo a los transportistas que rechazan el incremento de los combustibles en una tasa que aún será fijada por el Ejecutivo.
Los bolivianos rechazan un decreto supremo que permite liberalizar el precio de la gasolina y el diesel, ya que se prevé un alza de cuatro por ciento.
Las protestas también se realizan en rechazo a la decisión del gobierno de cambiar la reglamentación del régimen simplificado e integrado en el sistema tributario, lo cual les obligaría a pagar más impuestos.
Pese al clima de protestas imperante en ciudades como La Paz, El Alto, Cochabamba, Sucre, Oruro, Potosí y Santa Cruz, las autoridades dijeron que la situación está "bajo control" y aseguraron que evitarán cualquier tipo de desmanes.
El comandante general de la Policía, Jairo Sanabria, señaló que su institución cuenta con un plan de contingencia, que consiste en optar primero por la persuasión, la disuasión y el diálogo a fin de evitar enfrentamientos con los manifestantes.
El secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes, Angel Villacorta, dijo por su parte que no dejarán las protestas hasta que el gobierno baje el precio de los carburantes.
Excepto Tarija, todos los departamentos del país acataron el paro de 24 horas decretado por las confederaciones de Transporte y Gremialistas en rechazo a las medidas económicas del gobierno.