NUEVA YORK, Estados Unidos, abr. 23, 2004.- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, expresó este viernes sus condolencias al pueblo y al Gobierno de Corea del Norte por un trágico accidente ferroviario y anunció el envío de una misión humanitaria para ayudar a las víctimas. La explosión de los trenes se produjo cerca de una zona residencial de la estación de Ryongchong, Corea del Norte, a 50 kilómetros al norte de Pyongyang y a 20 de la frontera con China.
La explosión causó al menos 54 muertos y más de mil 200 heridos, además de provocar daños materiales a más de 8 mil edificios, de acuerdo con la Cruz Roja Internacional.
Annan informó en un comunicado de que el coordinador de Asuntos de Emergencia de la ONU, Jan Egeland, había recibido una llamada del embajador de Corea del Norte, Pak Gil Yon, en la que pedía oficialmente asistencia humanitaria internacional.
Como respuesta, Annan señaló que la ONU ha puesto a disposición de Corea del Norte todas las reservas de artículos y alimentos almacenados en el país asiático, así como también le concederá fondos de emergencia en efectivo.
Además, anunció que el sábado viajará al lugar del desastre una misión, compuesta por las diferentes dependencias de la ONU, para determinar las necesidades humanitarias de la población en la área afectada.