PEKÍN, China, abr. 23, 2004.- Más de 250 personas han sido puestas en observación en China, donde el Ministerio de Sanidad confirmó este viernes la muerte de una mujer sospechosa de haber contraído la neumonía atípica, que podría ser la primera víctima mortal del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS) este año. La fallecida, que había sido ingresada en un hospital de la provincia central de Anhui el pasado día 8 de abril, era la madre de una estudiante de Medicina de 26 años, que ha sido diagnosticada de SARS hoy mismo.
Las autoridades todavía están realizando pruebas para certificar la causa de su muerte, ocurrida el lunes pasado, mientras pusieron en marcha un amplio dispositivo de seguimiento y emergencia para evitar que el virus se propague.
"Necesitamos una investigación sobre los orígenes en las áreas infectadas, incluidas las actividades de la paciente en los últimos 20 días. También tomaremos medidas estrictas de cuarentena y observación", declaró Mao Qun'an, portavoz del Ministerio de Sanidad chino.
Más de 250 personas que estuvieron en contacto con alguna de las personas infectadas han sido examinadas por los médicos y se les ha recomendado vigilancia ante cualquier síntoma de neumonía en Anhui y Pekín, aunque sólo algunas de ellas han sido aisladas.
Las autoridades chinas anunciaron hoy también otros dos casos de SARS en la capital, el de un investigador médico de 31 años confirmado y otro sospechoso de una enfermera.
Al parecer, la estudiante de Medicina podría ser el vínculo entre todos estos casos, ya que había estado trabajando con el investigador en los laboratorios del Centro de Control de las Enfermedades en Pekín, donde probablemente fueron infectados, según fuentes oficiales.
La estudiante fue ingresada el mes pasado en el Centro hospitalario de Jiangong, donde entró en contacto con la enfermera que ahora ha sido diagnosticada "caso sospechoso" y se encuentra internada en el Hospital Universitario de Pekín.
El viaje en tren de la estudiante de Medicina entre Pekín y Anhui en las últimas semanas podría complicar el seguimiento y detección de otros posibles casos afectados, aunque los expertos están todavía a la espera de los resultados de las investigaciones sobre el fallecimiento de la madre.
"Durante todo el tiempo en que la hija estuvo enferma, la madre estuvo con ella" hasta que tuvo que ser ingresada también en el hospital el día 8 de abril, declaró un portavoz del Ministerio chino de Sanidad.
El fallecimiento de la paciente en Anhui (que de momento sigue clasificada como "sospechosa") es el primero registrado este año en China, y supone un gran cambio respecto a la situación de ayer, cuando sólo se hablaba de un caso sospechoso en Pekín.
El hecho de que los dos casos confirmados y un tercero sospechoso estén vinculados al ámbito médico reproduce el proceso ocurrido el año pasado, cuando los trabajadores sanitarios se vieron duramente afectados por este coronavirus, que no había sido identificado anteriormente.
Coincidiendo con el anuncio del posible caso en Pekín, se puso en marcha ayer un sistema de emergencia y detección rápida, además de un dispositivo de investigación epidemiológica y desinfección de los lugares de trabajo y residencia de los pacientes.
Todos los centros de salud del país han intensificado la vigilancia de casos de gripe y neumonía, a fin de detectar, informar, aislar y tratar a los eventuales afectados.
Además, el Ministerio de Sanidad chino ordenó hoy reactivar el sistema de controles sanitarios en los puestos fronterizos y aeropuertos, para evitar la propagación de la enfermedad vírica.
La transparencia informativa de las autoridades chinas hoy supone un gran cambio respecto a la actitud del año pasado, cuando Pekín escondió durante casi tres meses las pruebas de esta nueva enfermedad, lo cual propició la expansión del virus.
El SARS, o Síndrome Respiratorio Agudo y Grave, desató una crisis sanitaria a nivel mundial que dejó 774 fallecidos (349 de ellos en China) y más de 8 mil afectados en todo el mundo, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.
La enfermedad, que se extendió por más de 30 países, cesó en verano, pero los expertos habían advertido de un posible nuevo brote con el retorno de las gripes y neumonías en los meses más fríos del año.