WASHINGTON, Estados Unidos, abr. 26, 2004.- El presidente estadounidense, George W. Bush, estudió este lunes con su colega ruso, Vladimir Putin, el intento de Washington de lograr una nueva resolución de la ONU que apoye el proceso de devolución del poder político en Irak a manos iraquíes. Fue Putin quien realizó la llamada, de la que el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, dio pocos detalles, y se limitó a decir que los dos presidente "hablaron sobre la importancia de una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU" sobre Irak.
Bush también habló este lunes por teléfono con el rey Abdalá de Jordania, quien aplazó su visita a Washington -prevista para la semana pasada-, en lo que se consideró una manifestación de malestar por la decisión del presidente de respaldar a Israel en varias cuestiones espinosas del proceso de paz en Oriente Medio.
El presidente rompió varias décadas de política exterior de Estados Unidos al apoyar que Israel se anexione parte de Cisjordania, y también se opuso a que los refugiados palestinos vuelvan a sus antiguos hogares en suelo israelí.
El monarca jordano finalmente se reunirá con Bush en la Casa Blanca el 6 de mayo.
McClellan aseguró que, en la llamada, Bush y el rey de Jordania no hablaron sobre el aplazamiento de la reunión, que generó numerosas críticas de los países árabes, incluso de los que están aliados con Estados Unidos.