BRUSELAS, Bélgica, abr. 27, 2004.- El líder libio Moamar Gadafi llegó a la capital belga este martes en su primer viaje a Europa en 15 años, buscando mejorar los vínculos pese a persistentes disputas por un atentado en 1986 y por nuevas denuncias sobre violaciones de derechos humanos. Gadafi llegó en una limusina blanca a la sede de la Comisión Europea, la rama ejecutiva de la Unión Europea, acompañado por sus ministros de Relaciones Exteriores y de comercio. Vestido con una capa marrón y un gorro negro, agitó la mano y saludó con el puño en alto a unos 200 simpatizantes antes de ingresar al edificio.
Mientras se detenía para estrechar la mano del presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, un hombre se adelantó tratando de entregarle una carta y fue sacado del recinto por un guardaespaldas. Dos de las guardaespaldas femeninas de Gadafi, vestidas con uniforme de combate de color azul, corrieron de inmediato para proteger al líder.
La UE aceptó invitar a Gadafi tras señalar que el régimen de Trípoli había hecho "notables progresos" en mejorar su imagen. Eso incluyó el abandono de su programa de armas nucleares y la solución del litigio por la destrucción de un avión de Pan Am y otro de la empresa francesa UTA.
En el atentado contra el avión de Pan Am, en 1988, que estalló cerca de Lockerbie, Escocia, murieron 270 personas. En el atentado contra la aeronave de UTA sobre el desierto de Níger, en 1989, murieron otras 170 personas.
La semana pasada Estados Unidos canceló la mayoría de las sanciones comerciales contra Libia. Sin embargo, persisten las restricciones comerciales con Europa.
Gadafi busca "una completa normalización" de relaciones y la participación en programas de ayuda y de comercio que la UE administra en naciones de la cuenca del Mediterráneo, incluida Israel.
En una entrevista con el diario financiero alemán Handelsblatt, el ministro de Economía y comercio de Libia, Abdel Qader Khair, dijo que su país había "satisfecho la mayoría de las condiciones" para reanudar relaciones comerciales normales.
"Esperábamos que este paso hubiese sido adoptado mucho antes por Europa", declaró. Añadió que "más importante para nosotros que levantar el embargo de armas es volver a importar tecnología avanzada", tales como aviones o repuestos para la industria petrolera.
Entre tanto, el grupo Amnistía Internacional, que en febrero hizo su primer viaje a Libia en 15 años, divulgó el martes un informe acusando al régimen de Gadafi de "continuar con la violación de los derechos humanos" y de alentar "un clima de miedo" en el cual la mayoría de los libios temen expresar sus opiniones.
SIMPATIZANTES Y ADVERSARIOS
Algunos centenares de partidarios y adversarios se manifestaron separadamente al comienzo de la visita oficial del líder libio.
La policía belga autorizó la concentración de simpatizantes a la entrada del edificio Breydel, sede de la presidencia de la Comisión de la UE, mientras que los contestatarios fueron desviados al Parlamento Europeo, institución que el líder libio no visitará.
El presidente de la Comisión Europea (CE), Romano Prodi, le dispensó un recibimiento inusual, al acudir a recibirlo al aeropuerto.
A su llegada a la sede de la Comisión Europea y en el momento de posar para los fotógrafos junto a Prodi, algunos manifestantes, que habían conseguido mezclarse con los partidarios de Gadafi, increparon al dirigente libio y le arrojaron un cuaderno.
Los adversarios de Gadafi se encontraban en un principio a unos 50 metros de la entrada de la Comisión con pancartas que proclamaban: "Callarse sobre el asesinato de la democracia en Libia es un crimen".
Sus partidarios, que sí pudieron acercarse hasta la entrada, entre cantos, bailes y toques de tambor, saludaban al "arquitecto de la Unión Africana", informó la agencia Belga.
Entre ellos se encontraban muchos congoleños que rindieron homenaje al "papel que jugó Gadafi en la solución del conflicto en la República Democrática del Congo".
Según los congoleños, Gadafi sería "el único líder africano que defiende los intereses de África" y por eso se niegan a condenar el pasado controvertido del líder libio.
Gadafi les devolvió el saludo con sonrisas y el puño en alto.
Gadafi, que se desplaza por primera vez desde 1989 fuera de África y Oriente Medio, abordará con los responsables de la UE la normalización de las relaciones bilaterales y la incorporación del país norteafricano al proceso de asociación euro-mediterránea, para lo cual persisten todavía obstáculos ligados a la pasada vinculación del régimen libio con el terrorismo internacional.