LONDRES, Inglaterra, abr. 28, 2004.- El primer ministro británico, Tony Blair, afirmó este miércoles que es "necesario" restaurar el orden en Faluja, donde se libraron esta madrugada violentos combates entre los insurgentes atrincherados en esa ciudad iraquí y las tropas estadounidenses. En su comparecencia semanal ante el Parlamento, Blair calificó de "perfectamente correctos y apropiados" los ataques de las fuerzas norteamericanas, que asedian Faluya, a sesenta kilómetros al oeste de Bagdad, desde hace tres semanas.
Asimismo, Blair rechazó que el ataque a Faluja haya sido un “asesinato y mutilación de cientos de mujeres y niños”, como había afirmado un legislador.
Blair dijo que en Faluja hay un gran número de combatientes pertenecientes al antiguo régimen, "y probablemente algunos terroristas de fuera", por lo que se justificaba que las fuerzas estadounidenses trataran de reimponer el orden.
"La gente que ha estado matando a civiles iraquíes en Irak no son los soldados estadounidenses", dijo. "Son personas que mediante coches-bomba, ataques suicidas y atentados están matando a inocentes iraquíes, así como a fuerzas de la coalición, causando esa muerte y destrucción totalmente innecesarias".
El primer ministro dijo que "la gran mayoría" del pueblo iraquí quiere que "los insurgentes depongan sus armas y permitan que tengan lugar un proceso de diálogo".
Pese a las rebelión en Faluja y otras ciudades como Nayaf, al sur de Bagdad, Blair reiteró que su país tiene "suficientes tropas" en Irak, donde ya hay desplegados 7 mil 500 soldados británicos, y no contempla, por ahora, ningún refuerzo.
No obstante, el jefe de Gobierno precisó que mantiene "conversaciones constantes" con Estados Unidos y otros aliados de la coalición sobre "si se requieren más tropas o no".
El mandatario británico subrayó también el "compromiso" de la coalición con el pueblo de Irak para lograr una seguridad en el país que permita "un proceso político que funcione".
El martes, aviones y artillería del ejército de Estados Unidos atacaron Faluja durante horas. Esta localidad, al norte de Bagdad, ha sido foco durante las últimas semanas de diversos episodios violentos, con cientos de muertos.
El asesinato de cuatro estadounidenses en esa ciudad hace unas semanas desembocó en una serie de cruentos enfrentamientos entre insurgentes y estadounidenses.