BERLÍN, Alemania, abr. 28, 2004.- El secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, advirtió este miércoles, ante la Conferencia sobre Antisemitismo de la OSCE, que criticar a Israel no es antisemita, pero sí lo es satanizarlo o vilipendiar a sus representantes. "Hay fronteras" a la crítica, como son las caricaturas o la burla a sus políticos, dijo Powell, para quien no se puede tratar de justificar las actitudes antisemitas como un "daño colateral" de otros conflictos, añadió, en alusión a Oriente Medio.
Powell llamó a "tomar medidas decididas y concretas", condenó toda expresión del antisemitismo y recordó que la "distancia entre los prejuicios y la violencia puede ser peligrosamente corta".
El secretario de Estado instó, asimismo, a adoptar medidas concretas contra todo tipo de antisemitismo y se pronunció por que éste sea el mensaje que emane de la reunión de Berlín.
La conferencia en la capital alemana es continuación de la celebrada en junio de 2003 en Viena y reúne a unos 600 delegados de los 55 países miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y representantes de 330 organizaciones no gubernamentales (ONG), en su inmensa mayoría judías.
La celebración de la conferencia, que se prolongará hasta mañana, jueves, coincide con la visita a Alemania del presidente de Israel, Moshe Katsav, que fue recibido este miércoles con honores militares por el presidente alemán, Johannes Rau, y se entrevistará mañana con el canciller Gerhard Schroeder.