WASHINGTON, Estados Unidos, abr. 28, 2004.- Los jefes militares estadounidenses en Irak están autorizados para hacer lo que crean necesario para controlar la situación en Faluja, afirmó este miércoles el presidente George W. Bush. "Nuestros jefes militares emprenderán las acciones que consideren necesarias para asegurar Faluja en favor del pueblo iraquí", afirmó hoy Bush en unas declaraciones conjuntas con el primer ministro sueco, Goran Persson.
Bush aseguró que "la mayor parte de Faluja está volviendo a la normalidad", aunque reconoció que hay "bolsas de resistencia", por lo que los responsables militares "han recibido la autorización necesaria para entrar en acción para ayudar al pueblo iraquí a lograr una sociedad pacífica y libre".
Sus palabras se produjeron mientras continúan intensos combates, incluso con el uso de helicópteros artillados, en algunos puntos de Faluja, aunque no se ha producido un asalto a gran escala sobre la ciudad.
Bush explicó que hoy se reunió con el general John Abizaid, jefe del Mando Central de las Fuerzas Armadas, quien le explicó el plan para poner en marcha patrullas conjuntas de soldados de Estados Unidos y policías iraquíes en Faluja, una ciudad suní que ha sido uno de los principales centros de resistencia a la ocupación militar.
A pesar de la intensificación de los combates de los últimos días, Estados Unidos sigue intentando una salida pacífica a los combates de la ciudad, que teóricamente se encuentra bajo un alto el fuego hasta ver si los insurgentes entregan sus armas.
"Todavía estamos trabajando en la vertiente política y diplomática para ver si solucionamos los problemas de Faluja", declaró a la cadena de televisión NBC el general Mark Kimmitt, portavoz militar estadounidense en Irak.
Bush también insistió en que la fecha del 30 de junio para la entrega del poder a un gobierno provisional en Irak se mantiene firme, y previno que según se acerque ese momento, "lo más probable" es un aumento de la violencia para tratar de impedir una transición pacífica.
"Tendremos una transición del poder con éxito", añadió Bush, quien aseguró que "el 30 de junio es una fecha sólida".