WASHINGTON, Estados Unidos,abr. 28, 2004.- El presidente George W. Bush y el vicepresidente Dick Cheney comparecerán este jueves en privado sin estar bajo juramento y sin grabadoras ante una comisión independiente sobre las fallas de inteligencia antes de los atentados de 2001. "Espero dar a los comisionados la oportunidad de cuestionarnos a ambos, y será una amplia y buena oportunidad para ayudarlos a escribir un reporte que esperamos que ayude a futuros presidentes a enfrentar a amenazas terroristas en el país", señaló Bush.
En rueda de prensa, tras su encuentro con el primer ministro suizo, Goran Persson, Bush eludió las preguntas de los reporteros sobre el por qué irá acompanado de Cheney y si debía presentar a las familias de las víctimas de los atentados la transcripción o grabaciones de su testimonio ante la comisión.
Los comisionados tienen previsto preguntar a Bush los motivos por los que no ordenó una acción militar por el ataque contra el destructor "USS Cole", ocurrido en octubre de 2000 en Yemen, y las disputas internas sobre la manera de enfrentar la amenaza de la red terrorista Al Qaeda.
La comisión investiga las fallas de inteligencia previas a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, que dejaron más de tres mil muertos y desaparecidos.
El ex asesor antiterrorista Richard Clarke ha indicado en testimonios ante la comisión y en un libro que Al Qaeda no era una prioridad para la administración Bush y que su decisión de atacar Irak tras los atentados ha socavado la guerra contra el terrorismo.
Bush accedió bajo presiones a reunirse con los 10 comisionados, tras haber indicado en un principio que quería hacerlo por una hora solamente con el presidente y vicepresidente de ese organismo.
El consejero legal de la Casa Blanca, Alberto González, ha indicado que no habrá transcripciones de la reunión y que los comisionados tendrán que depender de sus notas.
El vocero de la Casa Blanca, Scott McClellan, señaló este miércoles a la prensa que para su testimonio ante la comisión Bush ha estado revisando documentos y reuniéndose con funcionarios de su administración.
Agregó que la Casa Blanca ha proporcionado un "acceso sin precedentes a información", con la entrega de más de dos millones de páginas de documentos así como entrevistas con funcionarios de la administración.
El gobierno estadunidense desclasificó bajo presiones un informe de inteligencia de agosto de 2001 que advierte al presidente Bush sobre posibles planes del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, para atacar Estados Unidos.
Bush ha minimizado el informe al indicar que el documento no advertía sobre una amenaza inminente y que él hubiera hecho todo lo posible para evitar un atentado.
Con esa opinión coincide la asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, quien dijo a la comisión que el informe titulado "Bin Laden determinado a atacar Estados Unidos" era "información histórica basada en antiguos reportes" sin información específica sobre un ataque.
La administración Bush también fue criticada por su renuencia en dejar testificar a Rice ante la comisión, alegando la separación de poderes entre el poder Ejecutivo y el Legislativo, aunque luego aceptó bajo presiones.
El ex presidente William Clinton y el ex vicepresidente Albert Gore, así como funcionarios de su administración y de la actual han comparecido ante la comisión, que tiene previsto completar su informe a finales de julio próximo.