NUEVA YORK, Estados Unidos, abr. 28, 2004.- A medida que se aproxima el traspaso de poderes de los iraquíes, fijado para el 30 de junio próximo, crece la espiral de violencia en ese país, por lo que Kofi Annan hizo un llamamiento este miércoles para poner fin a la violencia. “Acciones militares violentas por parte de las potencias ocupantes contra habitantes de un país ocupado sólo empeoran las cosas. Ha llegado el momento de hacer escuchar las voces para los que favorecen la moderación y el diálogo”, mencionó Kofi Annan, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El secretario general subrayó que la violencia sólo fortalece a los que se oponen a la ocupación e instó a que se pacte una solución.
“Si la ocupación es vista cada vez más como un medio para lastimar a la población civil aumentarán las filas de la resistencia. Creo que muchos han dicho que la lucha estaba destinada a conquistar los corazones y las mentes de la gente y es hacia esa dirección donde se tiene que dirigir ahora el esfuerzo”, dijo Annan.
En cuanto a las acusaciones que lo involucran junto a su hijo en el presunto fraude y corrupción del programa de la ONU "Petróleo por Alimentos" durante el régimen de Hussein, Annan se deslindó.
“Es muy serio y aclaro que no hay nada acerca de mi hijo en dichas acusaciones. Ni él ni yo tuvimos nada que ver con los contratos para "Contegna". Eso se hizo conforme estricto acuerdo de las normas y regulaciones de la ONU”, afirmó.