MADRID, España, abr. 29, 2004.- El juez Baltasar Garzón ha establecido una conexión directa entre la célula española de Al Qaeda y los atentados del 11 de marzo en Madrid y el ataque contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre. El magistrado sostiene que el marroquí Amer Azizi considerado el inductor de la masacre de Madrid, que se encuentra en paradero desconocido era el lugarteniente de Abu Dahdah, líder de la célula Al Qaeda en España, actualmente en prisión.
Dahdah pertenecía a la célula del dirigente de Al Qaeda en Indonesia, Parlindugan Siregar Azizi, participó en una reunión en Estambul en el 2000 en la que se planeó parte de la trama del 11 de septiembre.
Garzón ha ampliado el procesamiento de Azizi, sobre el que pesa una orden de busca y captura a tantos delitos de asesinato como personas murieron el 11 de marzo y 11 de septiembre.
Florentino Portero, analista internacional, comentó que "por lo tanto, la única forma de combatir efectivamente al islamismo radical es un mecanismo global. Es una actitud global. Todos los países tenemos que ponernos de acuerdo para presionar y compartir información".
El Ministerio del Interior investiga si el marroquí Rafá Zuher que consiguió los 200 kilos de goma 2, con los que se fabricaron las bombas del 11-M era confidente de la Guardia Civil.
También se averigua si el ex minero español que cambió los 200 kilos de explosivos por droga era informador de la policía.