LIMA, Perú, mayo 2, 2004.- El Gobierno de Perú decidió disminuir el rango de su representación diplomática en Cuba y trasladó a Lima a su embajador en La Habana, Juan Alvarez Vita, como reacción ante las que consideró "expresiones ofensivas" contra el país por parte del presidente cubano, Fidel Castro. Un comunicado oficial del Ministerio peruano de Relaciones Exteriores informó de que citó hoy al embajador cubano en Perú, Rogelio Sierra, a quien el vicecanciller, Luis Solari, le entregó una nota de protesta formal.
Fidel Castro criticó en un discurso del 1 de mayo en La Habana a los países latinoamericanos que votaron a favor del proyecto de resolución aprobado el 19 de abril por las Naciones Unidas en Ginebra que solicitó a Cuba cooperar con los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos.
Según las versiones de prensa, Castro tuvo frases duras contra Perú y el presidente peruano, Alejandro Toledo, y consideró a este país como "un ejemplo del grado de abyección y de dependencia al que han conducido" las políticas neoliberales a las naciones que votaron a favor del proyecto sobre derechos humanos en la ONU.
"El Gobierno del Perú rechaza enérgicamente las expresiones ofensivas del Jefe de Estado de la República de Cuba contra el Perú, las que necesariamente se reflejarán en las relaciones bilaterales", precisó la nota de la Cancillería peruana.
Añadió que se ha disminuido la representación diplomática en La Habana a nivel de un encargado de negocios interino.
El comunicado oficial concluyó expresando que el Gobierno de Perú "reitera su indeclinable posición en la defensa indiscriminada de los derechos humanos", política que, dice, lleva a cabo "tomando buen cuidado de mantener un equilibrio entre esta actitud de Estado y la conducta propia de una nación respetuosa de las formas que exigen las relaciones internacionales".
En abril del año pasado, Perú pidió explicaciones a Cuba cuando el delegado cubano ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Juan Antonio Fernández, calificó como "lacayos" de Estados Unidos a los países, entre los que estaba Perú, que propusieron una resolución para permitir que un comisionado verifique la situación de los derechos humanos en Cuba.
En esa ocasión, el embajador Alvarez Vita fue llamado a consultas por el Gobierno de Lima, y unos meses después regresó a su cargo tras recomponerse las relaciones bilaterales.
El ministro peruano de Relaciones Exteriores, Manuel Rodríguez, dijo al respecto en declaraciones al programa "Cuarto Poder" del Canal 4 de televisión, que las decisiones que se han adoptado "son las que corresponden al nivel de la ofensa que se ha esgrimido en contra del país".
Añadió que "dependiendo de la evolución de los acontecimientos las relaciones podrán estabilizarse o podrán también adoptarse las decisiones que correspondan en función de dicha evolución".