BAGDAD, Irak, 4 mayo, 2004.- El general Mohamed Abdel Latif asumió el mando de las fuerzas iraquíes que reemplazaron a los marines estadounidenses en la conflictiva ciudad de Faluya, a falta de la aprobación final de las autoridades norteamericanas. Abdel Latif, quien formó parte de la oposición al antiguo régimen, y pasó cinco años en la cárcel, sustituye en el puesto a el general, Yasem Mohamed Saleh, de la Guardia Republicana de Saddam Hussein, y al que se acusa de estar involucrado en actos de represión contra ciudadanos iraquíes.
El nuevo comandante jefe, antiguo responsable del servicio de información del Ejército, se entrevistó en el cuartel general de las fuerzas de seguridad de Faluya con antiguos oficiales del Ejército de Saddam.
En una rueda de prensa, Abdel Latif condenó el asesinato y mutilación de cuatro ciudadanos norteamericanos el mes pasado en esa ciudad, origen del asedio estadounidense que durante más de tres semanas sufrieron los habitantes de Faluya.
Sin embargo, el general afirmó que no se puede acusar al pueblo de Faluya en su conjunto por el crimen.
"La gente de Faluya no tiene ninguna responsabilidad sobre este acto prohibido. Todos deben darse cuenta de que la mutilación (de los contratistas) se condenó desde todas las mezquitas", aseguró.
Según el Ministerio de Sanidad iraquí, al menos 227 personas perdieron la vida durante el asedio en combates entre el Ejército estadounidense y los habitantes de Faluya.
Fuentes sanitarias en la ciudad elevan la cifra de fallecidos a 400.
Los habitantes de esta ciudad comprendida en el denominado "triángulo sunita" aún celebran lo que consideran una victoria sobre el Ejército estadounidense.
Tras días de infructuoso asedio, la infantería de marina de Estados Unidos se retira gradualmente de todos los barrios de la ciudad, y su lugar es tomado por una fuerza compuesta de antiguos soldados iraquíes.
Esta nueva brigada, encargada de restablecer el orden y la seguridad en Faluya tomó posiciones en los barrios de Hai al-Sanay, Hai al-Askari, Hai al-Shoada y Al-Yolan, al este y sur de la ciudad.
Esta mañana, otra brigada bajo el mando del general Abdel Latif se desplegó en el distrito de Al-Nasar, al norte de la ciudad y se espera que en los próximos días estas fuerzas iraquíes comiencen a patrullar la ciudad.
Desde el pasado viernes, cuando los marines comenzaron su retirada, los insurgentes se mueven libremente por las calles de Faluya haciendo ostentación de sus armas y amedrentando a la población civil.
El administrador civil de Irak, Paul Bremer anunció la creación de una comisión encargada de evaluar las indemnizaciones para las víctimas del régimen de Saddam.
"He discutido con el Consejo de Gobierno acerca de esta tema varias veces en los últimos meses", dijo durante una visita a Bagdad de varios oficiales de la provincia de Babilonia.
Agregó que "tengo la intención de crear una comisión especial para las víctimas de las injusticias del régimen de Saddam Hussein. Hay cientos de miles de esas víctimas".
"Mi propósito es el de designar un equipo que estudie la cuestión y haga las recomendaciones oportunas al Gobierno iraquí para definir las diferentes categorías y cómo realizar las compensaciones, concluyó.
El nuevo comandante jefe encargado de los Centros de detención norteamericanos en Irak, general Jeffrey Miller, insistió en que las atrocidades perpetradas a los prisioneros iraquíes por los soldados estadounidenses "pertenecen al pasado".
"Ha habido algunos errores y los hemos corregido. No se volverá a repetir. Los cambiaremos todo. Por favor, confíen en nosotros, porque haremos el trabajo como se debe", dijo Miller a los periodistas.
El militar, que estuvo a cargo del conocido como "Campo Delta", la prisión que EU estableció en la base de Guantánamo, Cuba, anunció que una de sus primeras medidas será acabar con la masificación de la cárcel de Abu Ghraib, donde se hacinan más de 3 mil 800 presos.