WASHINGTON, Estados Unidos, mayo 5, 2004.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, emprende este miércoles una campaña en los medios de comunicación árabes para tratar de neutralizar el impacto de las denuncias de torturas y las muertes en una prisión bajo control militar en Bagdad. La consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, informó el martes de que Bush "hablará directamente al mundo árabe" en entrevistas con dos canales de televisión de la región, y días después con periodistas de diarios y otros canales de televisión árabes.
Bush dará dos entrevistas, una a la cadena de televisión Al-Hurra, patrocinada por Estados Unidos, y la otra con la red basada en Dubai, Al-Arabiya, dijo Scott McClellan, portavoz de la Casa Blanca, señalando que "tendrán una amplia audiencia en el mundo árabe".
Esta campaña mediática se produce tras la indignación provocada en los países árabes al conocerse las torturas, los abusos y vejaciones sexuales presuntamente sufridas por presos de la cárcel iraquí de Abu Ghraib.
Según manifestó McClellan, Bush reiterará al mundo árabe que los abusos son "vergonzosos e inaceptables".
"Es extremadamente importante que continuemos hablando con la gente de esa región de manera directa. Queremos que todos comprendan que Estados Unidos cree en la paz", dijo Rice el martes en una entrevista para la cadena de televisión Al-Arabiya.
Rice dijo que Bush está decidido a "establecer si hay un problema mayor que lo ocurrido en Abu Ghraib", y que ha ordenado al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, una completa investigación.
En una entrevista para la cadena de televisión CNN, el secretario de Estado, Colin Powell, manifestó su esperanza de que al final de cuentas, y cuando haya mejorado la situación de seguridad en Irak, el mundo árabe comprenderá mejor a Estados Unidos.
Rumsfeld se sumó a los esfuerzos al señalar que las fotografías de los abusos "son profundamente inquietantes" y no puede pensarse que se tolera la conducta de soldados que sonríen junto a iraquíes víctimas de abusos.
DAÑOS A LA IMAGEN DE EU
Pero el jefe del Pentágono admitió que el impacto de lo ocurrido en Abu Ghraib había dañado "de manera fundamental" la imagen de Estados Unidos.
Añadió que ante la situación se investigarán posibles abusos en otras prisiones militares de Estados Unidos, incluyendo el centro de detención establecido para miembros el grupo ultraintegrista talibán y presuntos terroristas capturados en Afganistán en la base naval de Guantánamo (Cuba).
La decisión de lanzar una campaña de relaciones públicas se conoció mientras aumentan las denuncias contra las autoridades militares norteamericanas que habrían conocido desde enero los abusos cometidos en noviembre y diciembre últimos.
También coincide con nuevas revelaciones sobre la muerte de 25 prisioneros bajo cautiverio estadounidense en Irak y Afganistán.
El fiscal del Ejército de Estados Unidos, general Donald Ryder, señaló el martes que la mayoría de los casos ocurrieron en Irak, y que también están bajo investigación otros 10 casos de agresión, incluyendo una de características sexuales.
Fuentes del Pentágono dijeron que dos de las muertes fueron asesinatos, uno cometido por un soldado en septiembre del año pasado y el otro por un civil contratado por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, en inglés), dos meses después.
Un portavoz del Ejército estadounidense indicó que una tercera muerte entre las 25 bajo investigación fue considerada "justificable" debido a que ocurrió cuando el prisionero trataba de escapar.
Pero los esfuerzos de la plana mayor del Gobierno de Estados Unidos no pudieron acallar el coro de críticas por la falta de acción de las autoridades del Pentágono.
El senador John Warner, del Partido Republicano, el mismo que el del presidente Bush, señaló que las humillaciones sexuales a que habrían sido sometidos los prisioneros "son el problema más grave de violación de la disciplina que yo haya observado".
El senador Tom Daschle, líder de la minoría demócrata en la Cámara alta, exigió saber el motivo por el que no se informó antes de las denuncias ni la razón por la quu Rumsfeld y el jefe del Estado Mayor, general Richard Myers, no habían conocido la denuncia rápidamente.
McClellan, por su parte, explicó que Bush supo de las denuncias después de que el Pentágono comenzara a investigarlas, y que sólo vio las imágenes cuando éstas fueron difundidas por la televisión la semana pasada.
Hoy el diario "The Washington Post" informa que Estados Unidos reducirá a la mitad el número de internos en la prisión bagdadí, empleada por el régimen de Saddam Hussein como centro de torturas, y donde las fuerzas ocupantes han mantenido presos hasta 7 mil prisioneros.