CALIFORNIA, Estados Unidos, mayo 5, 2004.- Temperaturas más frías y vientos más suaves ayudaron este miércoles a los bomberos a combatir unos incendios forestales que obligaron a la evacuación de miles de personas. Los equipos de bomberos encaran tres grandes incendios forestales que arrasaron unas 7 mil 557 hectáreas de bosque, pastizales y monte bajo para la madrugada del miércoles.
Los dos incendios más importantes, ambos en el condado de Riverside, al este de Los Angeles, destruyeron más de 30 estructuras, incluyendo más de 10 casas. Hubo además incendios en el condado de San Diego y en el costero de Santa barbara.
Las autoridades dijeron que los primeros incendios forestales de la temporada ardieron con una intensidad generalmente no vista hasta fines del estío.
"Parece que en esas montañas ardiera la gasolina", dijo el capital de los bomberos Mark Miller, en el condado de Riverside.
"En las zonas pronas a la catástrofe, debe ser limitado el uso y el desplazamiento de los seres humanos, siempre que sea posible", indicó.
La temporada de incendios forestales de California comenzó el lunes, tres semanas antes que el año pasado debido al clima seco y la plaga de un insecto que ha matado gran cantidad de árboles.
Los bomberos confían que temperaturas más moderadas y la disminución del viento en los próximos días ayudarán a controlar los incendios. Pero para el miércoles y jueves fueron pronosticadas elevadas temperaturas y mayores aun el fin de semana.
"Tendremos un clima un poco más frío, y hemos logrado avances con las topadoras y las cuadrillas que disponemos", dijo el vocero del Departamento Forestal de California, Steve Rahn.
El mayor incendio cubrió 4.249 hectáreas entre Corona y Lake Elsinore, causando la evacuación de más de mil personas.