LONDRES, Inglaterra, mayo 10, 2004.- El ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, dijo este lunes ante el Parlamento que la Cruz Roja está, en general, satisfecha con la actuación de las tropas del Reino Unido en Irak, y ha descrito las condiciones de detención como "bastantes buenas". Hoon compareció ante los diputados para responder a alegatos de tortura a prisioneros iraquíes presuntamente cometida por soldados británicos, incluidos, además de por la prensa de este país, en informes de la Cruz Roja y Amnistía Internacional (AI).
Sobre el informe de la Cruz Roja, que denuncia maltrato de presos iraquíes por parte de miembros de la coalición anglo-estadounidense, el ministro dijo que el Gabinete del primer ministro, Tony Blair, lo vio recientemente, a pesar de que se recibió en febrero, porque era un documento interno.
Añadió que el Gobierno no se opone a su difusión si la aprueba la organización internacional.
En todo caso, ese informe no arremetía concretamente contra las tropas británicas, cuya labor consideró aceptable, indicó.
“IDENTIFICADOS Y CASTIGADOS”
Sobre las denuncias de Amnistía, Hoon aseguró que los casos que se desconocían se están investigando.
Si las acusaciones contra las tropas se demuestran, los culpables serán "identificados y castigados", subrayó, y se disculpó ante los posible iraquíes afectados.
En total, el ministerio de Defensa examina o ha investigado ya un total de 33 casos de muertes, heridas o maltrato a civiles iraquíes, y la conclusión de dos de ellos será anunciada en breve, anunció el ministro.
Sobre las fotografías de torturas a iraquíes publicadas por la prensa británica, indicó que hay sospechas de que alguna no fuera tomada en Irak, aunque continúa la investigación.
La Policía militar del Reino Unido ha interrogado a uno de los soldados que informó de casos de maltrato al diario "Daily Mirror", conocido como "C", pero, según el ministro, se refieren al caso de la muerte bajo custodia de Baha Mousa, que ya ha sido investigada.
Por otra parte, Hoon comunicó a los diputados que las tropas británicas participaron en cien enfrentamientos con insurgentes iraquíes este fin de semana, en los que murieron once soldados de este país.