CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, mayo 10, 2004.- Tras afirmar que si los hombres de nuestra época percibieran el don de la maternidad espiritual de María, renunciarían al odio y a la violencia, Juan Pablo II felicitó a las mamás de todo el mundo. El Papa, que perdiera a su madre cuando tenía apenas 9 años, manifestó la esperanza en ocasión del día de las madres de que la madre de Jesús proteja y apoye a todas las mamás del mundo.
Juan Pablo II afirmó que generaciones de creyentes invocan a la Virgen María y acuden con amor y esperanza a ella, que está siempre cerca del ser humano y de lo que le sucede.
Si los hombres, añadió, se percataran del regalo extraordinario de la Virgen, se sentirían hermanos mas fácilmente y abrirían el corazón al perdón por las ofensas recibidas y al respeto de la dignidad de todos.
Las madres mexicanas tuvieron el privilegio de ser felicitadas por el Papa en ocasión de su segunda visita a México, al encontrarse el 10 de mayo de 1990 en Monterrey.
Juan Pablo II saludó a todas las medres mexicanas y exaltó su trabajo fundamental, es decir, su trabajo maternal.