ROMA, Italia, mayo 10, 2004.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afirmó este lunes que su Gobierno ignoraba completamente las torturas que militares estadounidenses infligían a algunos prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib. A través de un comunicado, Berlusconi se declaró "dolorido" por esas imágenes de humillaciones y torturas, de las que dijo que son "un obstáculo a la pacificación" de Irak.
En esta línea, solicitó a las autoridades de Estados Unidos una investigación "severa" y unos castigos "ejemplares" a los carceleros implicados en el escándalo, ya que "estamos frente a actos que ofenden la dignidad de las víctimas".
Las democracias tienen sistemas para corregir las culpas de unos pocos individuos, según el jefe del Ejecutivo italiano, quien reiteró que el contingente de su país, integrado por unos 2 mil 700 soldados, continuará su misión.
Sobre el escándalo suscitado por el trato a los prisioneros iraquíes se pronunció hoy también el ministro para las Políticas Comunitarias, el democristiano Rocco Buttiglione, quien invitó al Gobierno de Estados Unidos "a sacar todas las consecuencias, tanto políticas como de carácter penal".
Buttiglione dejó claro que en democracia "los responsables políticos pagan políticamente y los directos pagan con la cárcel", aunque puntualizó que no es tarea suya decir a las autoridades estadounidenses cómo tienen que afrontar esta situación.