CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, mayo 12, 2004.- El Papa pidió este miércoles a la comunidad internacional que preste su apoyo para que el pueblo iraquí y los de Oriente Medio puedan seguir el camino de la reconciliación, del diálogo y de la cooperación. Juan Pablo hizo esta petición pública al término de la audiencia general de los miércoles en la Plaza de San Pedro, cuando invitó a los creyentes a rezar por la paz en el mundo, en especial en esas dos zonas afectadas por violentos conflictos.
En esta línea, dijo que otros países deben respaldar a esas "queridas" poblaciones para que se encaminen por la vía del diálogo y la cooperación.
Con anterioridad, el Pontífice dedicó la catequesis de los miércoles a explicar el Salmo 29, cuyo eje es la conveniencia de dar gracias a Dios, "que nos ha liberado del temor de la muerte y que da paso a la vida que permanece para siempre".
"Por eso el Salmo nos enseña que no hemos de dejarnos aprisionar por la oscuridad de la desesperación, como si todo estuviera perdido. Pero tampoco hemos de caer en la pretensión de que nos salvamos por nuestras propias fuerzas, lo cual sería una tentación de soberbia y autosuficiencia", según Juan Pablo II.
En el discurso oficial pronunciado al inicio de la audiencia, el Papa explicó el significado religioso de la imagen de la "victoria militar" a la que se refiere la Biblia.
"Expresaba (la imagen) el intenso deseo humano de una victoria de Dios sobre la muerte y se refería a muchos casos en los cuales se había obtenido: gente amenazada de morir de hambre en el desierto, prisioneros escapados a la pena de muerte, marineros salvados del naufragio", dijo.