WASHINGTON, Estados Unidos, mayo 12, 2004.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald H. Rumsfeld defendió este miércoles las técnicas de interrogatorios que usan los estadounidenses en Irak y agregó de no se viola la Convención de Ginebra. Rumsfeld, cuya dimisión ha sido exigida por varios congresistas demócratas, dijo que abogados del Pentágono habían asegurado que eran perfectamente aceptados métodos como privación de sueño y de alimentos, y colocación de presos en posiciones incómodas.
El jefe del Estado mayor conjunto, el general Richard Myers, dijo también que las normas exigen que los presos sean tratados humanamente.
Asimismo, Rumsfeld admitió que el escándalo del maltrato a los presos iraquíes es un “duro golpe” para Estados Unidos.
El escándalo es "un duro golpe para el país", aseguró Rumsfeld, quien compareció hoy ante el subcomité de Asignaciones, en una intervención que debía haber tratado el presupuesto del Departamento de Defensa pero que se centró, de nuevo, en los abusos.
El secretario de Defensa, quien ya fue acribillado a preguntas en torno al escándalo el pasado viernes por la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado, predijo además nuevas revelaciones sobre los abusos y se lamentó de que la polémica haya ensombrecido los "enormes progresos" que se están logrando en Irak.
El titular de Defensa afirmó que los presos en Irak están protegidos por la Convención de Ginebra sobre prisioneros de guerra, aunque no así los retenidos en la base naval de Guantánamo, en Cuba.
Pero agregó que las reglas internacionales gobiernan las guerras entre países, pero no grupos tales como Al Qaeda. "Los terroristas no cumplen con las leyes de la guerra", dijo Rumsfeld. "Andan por ahí matando civiles inocentes".
“ESPERO QUE TODO SALGA BIEN”
Sobre el traspaso de la soberanía a los iraquíes el próximo 30 de junio por parte de las fuerzas de la coalición, el jefe de la Defensa de Estados Unidos dijo que "miro a Irak y todo lo que puedo decir es que espero que todo salga bien, y creo que será así".
Asimismo, defendió la petición de un fondo extraordinario para Irak y Afganistán de 25 mil millones de dólares.
Este dinero, indicó, es "un fondo de reserva" que permitirá al Pentágono hacer frente a las necesidades en ambos países rápidamente.
La declaración de Rumsfeld fue acogida con enfado por el senador republicano Pete Domenici, de Nuevo México, quien se preguntó cómo era posible que, dada la situación, Estados Unidos vaya a transferir la soberanía a los iraquíes el próximo 30 de junio.
"Tenemos ciudades que estamos entregando a un puñado de bandidos y al mismo tiempo decimos que vamos a formar un nuevo Gobierno y entregarle el poder", dijo Domenici.
La intervención de Rumsfeld se produce mientras el Senado se prepara para ver esta tarde varios centenares de fotografías inéditas que documentan los abusos perpetrados por las fuerzas estadounidenses contra los presos iraquíes.
En venganza por el maltrato a los prisioneros, extremistas islámicos secuestraron y decapitaron al rehén estadounidense Nick Berg, de 26 años.