NUEVA YORK, Estados Unidos, mayo 12, 2004.- El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi Annan, condenó la decapitación de un rehén civil estadounidense en Irak, y deploró que el asesinato se haya convertido en un espectáculo público. En un comunicado divulgado por la Oficina del Portavoz, Annan expresó su horror por la "terrible muerte " del contratista, Nick Berg, de 26 años, que fue decapitado por cinco hombres encapuchados relacionados con la red terrorista Al Qaeda y cuyas imágenes han sido transmitidas en un video colocado en Internet.
Annan extendió sus condolencias a la familia de la víctima y manifestó que "está particularmente conmocionado por el uso de la matanza como un espectáculo público".
Asimismo, reiteró su condena a "cualquier tipo de asesinato a civiles inocentes en Irak, de la misma manera que condena el abuso de prisioneros o cualquier violación al derecho internacional".
El máximo responsable de la ONU instó una vez más "a todas las partes a cumplir de forma estricta con los preceptos fundamentales de los derechos humanos y los principios de la ley humanitaria internacional".
El contratista estadounidense desapareció el 9 de abril y sus secuestradores dijeron que su decapitación fue en venganza por los malos tratos infligidos a los prisioneros de la cárcel Abu Gharib de Bagdad por parte de las tropas estadounidenses.
Por otra parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irlanda y presidente del Consejo de la Unión Europea (UE) Brian Cowen, expresó su condena y repulsa ante el brutal asesinato de Berg.
En un comunicado, Cowen dijo que la manera en que Berg fue asesinado fue particularmente brutal y escalofriante y pidió el fin de los secuestros en Irak.