PARÍS, Francia, mayo 13, 2004.- El presidente francés, Jacques Chirac, y el canciller alemán, Gerhard Schroeder, expresaron este jueves su "horror e indignación" tanto por las torturas a prisioneros iraquíes como por la decapitación de un joven norteamericano en Irak. En rueda de prensa conjunta en el Elíseo tras el III Consejo de ministros conjunto franco-alemán, Chirac dijo que "hemos condenado" los malos tratos a los presos iraquíes por soldados de Estados Unidos pensando "que estos tiempos estaban pasados" y que las "obligaciones internacionales eran reconocidas y aplicadas por todos".
Tanto Chirac como Schroeder destacaron, sin embargo, que "nuestros amigos norteamericanos" han condenado estas actuaciones y han tomado medidas para sancionarlas.
Al mismo tiempo, mostraron su absoluta repulsa por la decapitación de un joven estadounidense en Irak, en condiciones que, en palabras de Chirac, "no eran imaginables por su barbarie".
"Mostramos nuestra total solidaridad con nuestros amigos estadounidenses en esta prueba", recalcó Schroeder, que calificó de "espantoso crimen" la decapitación del joven que "nada puede justificar".
Sobre las torturas a los presos iraquíes, el canciller alemán excluyó toda comprensión o indulgencia hacia esos métodos que "creíamos que pertenecían al pasado", a la vez que recalcó la "fuerza de la democracia" en Estados Unidos, que busca hacer toda la luz sobre lo ocurrido.
Con respecto a las discusiones en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irak, Schroeder dijo que "tendremos una posición común si hay una resolución" y que por ahora las diplomacias de los dos países se conciertan de forma "estrecha".
"Lo que importa ahora es coronar con éxito la misión" del emisario especial de la ONU, Lajdar Brahimi, dijo Schroeder, antes de agregar que luego se verá si habrá una resolución.
Recalcó que ambos piensan que podrá mantenerse la fecha prevista del 30 de junio para la transferencia de soberanía.
Chirac, por su parte, dijo que "estamos, como todos, extremadamente preocupados" por la situación en Irak, y confirmó el enfoque común franco-alemán sobre ese país, así como sobre el conflicto israelí-palestino o Afganistán.
"Mostraremos claramente que hablamos con una misma voz" en los temas relativos a estos países, sentenció el presidente francés.