DAMASCO, Siria, mayo 13, 2004.- El presidente de Siria, Bashar Assad, advirtió que no cederá a los reclamos estadounidenses de expulsar a las milicias palestinas, a la vez que rechazó acusaciones de que su país tiene armas de destrucción masiva y permite que combatientes extranjeros crucen su frontera con Irak. Estas acusaciones fundamentan una serie de sanciones adoptadas por el gobierno del presidente George W. Bush contra Siria.
En una reunión de 90 minutos con periodistas estadounidenses, Assad no presentó propuestas para estimular el proceso de paz en el Medio Oriente, señalando que la prioridad para Estados Unidos es Irak, no el conflicto entre israelíes y palestinos.
El presidente sirio reconoció que necesitará la ayuda de Washington en futuras negociaciones para recuperar las Alturas del Golán, que Israel le quitó a Siria durante la guerra de 1967.
"Desde luego, no podemos abandonar nuestras tierras ocupadas y Estados Unidos tiene un papel importante", dijo Assad. "Ellos dicen que ahora no es prioritario para ellos, de manera que no podemos llegar a acuerdos sobre estos puntos".
Assad, de 38 años, recibió a los directores de medios periodísticos en el Palacio Presidencial Al-Shaab --o Palacio del Pueblo-- que domina esta capital de 5 millones de habitantes. El viaje fue organizado por International Reporting Project, con sede en Washington.
El martes, el presidente Bush prohibió las exportaciones estadounidenses a Siria, salvo alimentos y medicamentos, así como los vuelos directos entre los dos países. Las sanciones fueron en respuesta a denuncias de que Damasco apoya el terrorismo y conspira contra Estados Unidos en el vecino Irak.
Sin embargo, Assad restó importancia a las sanciones y dijo que "Siria seguirá viviendo su vida cotidiana, pero siempre estaremos abiertos" al diálogo, sobre todo acerca del Medio Oriente e Irak.
El comercio bilateral suma 300 millones de dólares anuales y las autoridades sirias han dicho que las sanciones tendrán escasas consecuencias económicas. La Unión Europea, que ha desconocido las sanciones, prevé enviar una delegación comercial de alto nivel a Damasco el próximo fin de semana.
Siria alberga a milicias palestinas como Yihad Islámica y Hamas, que son ampliamente considerados grupos terroristas pero que Siria considera grupos legítimos que combaten la ocupación israelí de tierras palestinas.
Assad dijo el jueves que "no hay dirigentes" de Hamas y Yihad Islámica en Siria, sino solamente voceros políticos que llegaron luego de ser expulsados por Israel.