WASHINGTON, Estados Unidos, mayo 13, 2004.- Libia ha suspendido sus intercambios militares con Irán, Siria y Corea del Norte, anunció este jueves el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para control de armamentos, John Bolton. "Libia no comerciará bienes o servicios militares con países que Libia considera suponen una seria preocupación para la proliferación de armas de destrucción masiva", indicó Bolton al leer una declaración oficial libia en el Departamento de Estado.
Añadió que el Gobierno libio tiene previsto realizar un anuncio similar próximamente.
Libia anunció en diciembre pasado que renunciaba a las armas químicas, nucleares o biológicas, y alcanzó un acuerdo con Washington y Londres para el desmantelamiento de sus programas militares de ese tipo.
Bolton aseguró que Estados Unidos y Libia manejan la misma lista acerca de qué países pueden suponer una "seria preocupación" por sus programas de armas no convencionales, y que el Gobierno de Trípoli ha asegurado que su medida "incluye a Corea del Norte, Siria e Irán".
"La renuncia de Libia a mantener relaciones militares con esos (países) proliferadores (de armas de destrucción masiva) es un importante paso adelante", afirmó el responsable estadounidense.
Corea del Norte fue el país que suministró a Libia los misiles tipo Scud de su arsenal, incluidos cinco cohetes Scud C, de alcance superior, que han sido retirados de territorio libio según lo estipulado por el acuerdo de diciembre.
Libia también tiene varios cientos de Scud B, que deben ser puestos bajo cumplimiento de los parámetros MTCR (Régimen de Control de Tecnología de Misiles), que estipulan un alcance máximo de 300 kilómetros y una carga miliar máxima de 500 kilos.
Bolton recordó que Corea del Norte ha usado el dinero logrado con sus exportaciones de misiles y tecnología balística para financiar su programa de armas nucleares.
Sin embargo, el anuncio libio no menciona a Pakistán, país que también ha participado en la proliferación de tecnología nuclear, pero Bolton rehusó hacer comentarios sobre ello, y se limitó a hablar sobre lo que sí incluía la declaración de Trípoli.
Recordó que Libia aún tiene que eliminar "algunos aspectos" de su programa de armas químicas, especialmente los agentes, que son sustancias peligrosas y deben ser destruidos "dentro de condiciones especiales de seguridad".