FILADELFIA, Estados Unidos, mayo 13, 2004.- El padre del contratista estadounidense Nick Berg, decapitado en Irak, culpó este jueves del asesinato de su hijo al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y al jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld. En una entrevista con la radio KYW-AM, en West Chester (Pensilvania), Michael Berg dijo que "esta Administración hizo eso" -el asesinato de su hijo-, ocurrido a manos de la resistencia iraquí en venganza por los maltratos a prisioneros en el penal de Abu Gharib por parte de militares estadounidenses.
Visiblemente enfadado, Berg pidió a Bush que revele la verdad acerca de si la red terrorista Al Qaeda intentó negociar la liberación de su hijo, de 26 años, a cambio de otra persona detenida en Irak.
También sostuvo que su hijo "probablemente" mantuvo un pensamiento positivo, "aún de sus captores", hasta el último minuto de su vida.
"Estoy seguro de que él (Nick), sólo vio lo positivo de sus captores hasta el último segundo de su vida", resaltó, tras asegurar que "ellos no supieron lo que hacían".
El padre de la víctima también tuvo duros calificativos para Bush por la invasión en Irak y para quienes dieron su respaldo a la llamada "Ley Patriota" contra el terrorismo, la cual incrementó los poderes de vigilancia del Gobierno federal estadounidense.
Describió esa ley como "un golpe de Estado", e indicó que Estados Unidos no es ahora el mismo país donde él creció.
Michael Berg respondió con ira a algunos comentarios formulados en días recientes por el Gobierno de Washington sobre el caso de su hijo.
Explicó que Nick fue interrogado hace casi un año por agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), sobre supuestos contactos con un hombre vigilado por esa institución policial bajos sospechas de terrorismo.
Por otro lado, manifestó que puede probar que Nick estuvo en Irak bajo la custodia de militares estadounidenses, y que envió un mensaje electrónico sobre ese hecho al Departamento de Estado.
Michael declaró que la tardanza de los militares de Estados Unidos en dejar en libertad a su hijo contribuyó a su muerte, puesto que éste tenía listo un billete aéreo para abandonar Irak el 30 de marzo, a fin de contraer matrimonio en la ciudad de West Chester.
En declaraciones del miércoles a la prensa, Bush, aseguró que los responsables de la decapitación de Berg quieren "debilitar" la determinación de Estados Unidos en llevar la democracia a Irak.
"No hay ninguna justificación para la brutal ejecución de Nicholas Berg, ninguna justificación en absoluto", afirmó el presidente, quien indicó que "los actos de los terroristas que ejecutaron a este hombre nos sirven de recordatorio de la naturaleza de los pocos que quieren detener el avance de la democracia".