JERUSALÉN, Israel, mayo 13, 2004.- Al menos 12 palestinos murieron por los ataques aéreos y terrestres que el Ejército israelí lanzó en el campo de refugiados de Rafah, al sur de la franja de Gaza, tras una explosión en donde perecieron cinco soldados. En el reciente bombardeo, helicópteros Apache de las Fuerzas Aéreas de Israel (FDI) sobre Rafah lanzaron el ataque sobre la población. Cuatro civiles perdieron la vida y unos 45 resultaron heridos, cinco de ellos de forma crítica, según la agencia palestina WAFA.
El director del hospital al-Najjar, Ali Mossa, precisó que entre los cinco muertos y 45 heridos se encuentran residentes del campo de refugiados de Rafah y del barrio al-Barazil, hacia donde las tropas también se han trasladado a lo largo del día.
Los tanques y tractores destruyeron varias viviendas del llamado "Bloque O" de Rafah y tomaron el control de muchos de los edificios de ese campo de refugiados, según reportes de testigos confirmados por fuentes militares.
Más tarde, el palestino Ahmad al Yacubi de 19 años murió al ser alcanzado por el fuego de los militares.
Previamente, siete palestinos murieron y unos 30 resultaron heridos durante un bombardeo realizado contra un grupo de residentes.
Los bombardeos sobre Rafah iniciaron en respuesta al ataque en el que cinco soldados perdieron la vida, cuando su vehículo voló por los aires al pisar un artefacto explosivo cuando realizaban labores de patrullaje en la zona.
El gobernador de Rafah, Majid Al-Aghba, advirtió que la situación en esa localidad es "peligrosa y extremadamente tensa", al denunciar la destrucción en la que viven los residentes a causa de los constantes ataques lanzados contra ellos por Israel desde 2000.
Al-Aghba denunció los bombardeos y señaló que "el ejército israelí tiene sólo un objetivo por ahora, que es matar y hacer blanco de civiles palestinos estén donde estén", al señalar que la búsqueda de los cadáveres de soldados es sólo un pretexto para atacar.
“No hay manera de que los restos de los soldados israelíes estén aquí porque las tropas rodearon el área inmediatamente después de la explosión", dijo en declaraciones que han repetido representantes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
El jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Moshee Yalon, confirmó que se realiza una operación intensa en la franja de Gaza y afirmó que el ejército mantendrá su presencia en la zona aún después de evacuarla, mientras continúe la amenaza contra sus ciudadanos.
"La franja de Gaza no es Líbano, en muchos sentidos, lo que no analizaré aquí. Y mientras haya terrorismo en Gaza necesitaremos seguir operando contra la estructura de terror en cada frente", señaló en declaraciones a la radio pública.
Asimismo indicó que Israel desplegó más efectivos en el sur de la franja de Gaza para proteger a los soldados, ya que están conscientes de que el peligro que corren los militares en la zona se ha incrementado.
"Es claro para nosotros que ha habido una escalada significativa de las amenazas hacia las FDI e Israel en general", apuntó, al tiempo que enfatizó que Israel no puede solamente sentarse a disfrutar los éxitos mientras libra una "guerra contra el terror".
Según Yaalon, palestinos han asegurado tener en su poder restos de los soldados fallecidos en la explosión del vehículo militar, mismos que también se encuentran esparcidos en el desierto de Sinai, donde aún no ha comenzado la búsqueda.
El jefe de las FDI confirmó la teoría de que la explosión del vehículo militar obedeció a la detonación de una granada palestina que estalló en el interior del vehículo.
Con las nuevas muertes, el saldo mortal desde el inicio de la lucha contra la ocupación en septiembre de 2000 aumentó a cuatro mil 15, de los cuales tres mil 29 eran palestinos y 916 israelíes.
Por su parte, el viceprimer ministro israelí Ehud Olmert aseguró que Israel abandonará la franja de Gaza, como lo prevé el plan de del jefe de gobierno Ariel Sharon, a pesar de los recientes ataques contra esa zona, mismo que continuarán aún tras la evacuación.
"Los acontecimientos sangrientos de estos dos días no tienen ninguna relación con esta línea de conducta (el plan de Sharon)", afirmó y advirtió que "incluso después de una retirada continuaremos atacando a los terroristas de la franja de Gaza".
Las FDI también continuaban operando en Cisjordania, al incursionar en la ciudad de Naplusa donde abrieron fuego indiscriminado contra los residentes, hiriendo al menos a unos seis palestinos, incluido un menor de 15 años cuya pierna fue amputada.
Los residentes del barrio de Awa en la ciudad cisjordana de Hebrón denunciaron que los soldados irrumpieron en sus domicilios y los saquearon con el argumento de que realizaban cateos casa por casa, al tiempo que arrestaron a unos 40 civiles.
Durante una incursión en al-Khader, cerca de Belén, los soldados impidieron que los estudiantes palestinos entraran a sus escuelas al abrir fuego en su contra y arrojarles gases lacrimógenos, mientras saqueaban los inmuebles y destruían el mobiliario.
En tanto en el barrio Zeitoun de Gaza, tras la retirada de las FDI, se aprecia un desolador panorama de destrucción de casas y edificios, luego de dos días de bombardeos que dejaron 15 muertos y 185 heridos, según fuentes oficiales palestinas.
Ante esta situación, al-Tayyeb Abdulrahim, secretario general del presidente palestino Yasser Arafat, afirmó este jueves que las atrocidades cometidas por las FDI en Zeitoun son similares a los crímenes fascistas cometidos en la Segunda Guerra Mundial.
"Los crímenes en Zeitoun son fascistas, nunca hemos visto crímenes tan terribles sino en la Segunda Guerra Mundial", apuntó Abdulrahim durante un recorrido por dicho barrio de Gaza, en declaraciones reproducidas por la agencia WAFA.