CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, mayo 17, 2004.- El Papa Juan Pablo II recibió este lunes en el Vaticano al presidente de Honduras, Ricardo Maduro, ante quien hizo votos para que los hondureños logren una sociedad basada en la justicia, la paz, la fraternidad y la solidaridad. El Pontífice abogó para que ese progreso integral de toda la sociedad favorezca especialmente a los más pobres.
"Deseo renovar mi afecto por los habitantes de Honduras, que siempre recuerdo en mis oraciones, pidiendo a Dios que bendiga a cada uno de ellos, a las familias y a los diversos grupos sociales para que puedan tener un presente sereno y un futuro esperanzador, construyendo una sociedad basada en la justicia y la paz, la fraternidad y la solidaridad", dijo en Papa en un breve discurso leído en español.
Tras resaltar que esos valores de paz, justicia, solidaridad y fraternidad favorecerán el desarrollo integral del país, el Obispo de Roma invocó toda clase de bendiciones para Honduras.
El Papa pidió la intercesión de la Virgen de Suyapa, la patrona de Honduras.
Juan Pablo II y Maduro hablaron a solas en la Biblioteca privada del Pontífice durante doce minutos. Después entró el séquito, formado por catorce personas, entre ellas su hija Lorena y su hermano Osmod.
También estuvieron los ministros de Asuntos Exteriores, Leonidas Rosa Bautista; de la Presidencia, Luis Cosenza Jiménez; Turismo, Thierry de Pierrefeu; Asesor de Inversiones, Camilo Atala; Atención al Público, Eduardo Kafati, y Vivienda, Johnny Roberto Kafati, así como el embajador de Honduras ante la Santa Sede, Alejandro Emilio Valladares Lanza.
El presidente, que está divorciado y casado en segundas nupcias, acudió sin su esposa, la española Aguas Ocaña, a la audiencia.
Las esposas de los ministros y embajador vistieron de riguroso negro y cubrían las cabezas con la tradicional mantilla española.
El presidente Maduro regaló al Papa una reproducción en plata, en tamaño pequeño, de un altar de la cultura maya.
Maduro presentó a Juan Pablo II un manto confeccionado y bordado en España para la Virgen de Suyapa, para que lo bendijera.
El Pontífice regaló al presidente Maduro las monedas de su pontificado, en oro, plata y bronce. Tras la audiencia, Maduro se entrevistó con el cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano, y después recorrió los Jardines Vaticanos.