Haga clic aquí para ver el micrositio: La Boda Real española FLORENCIA, Italia, mayo 24, 2004.- El "David" de Miguel Ángel está en forma y sus tobillos más fuertes de lo que se pensaba para aguantar sus 5.5 toneladas de mármol, que ha ganado en luminosidad, tras una minuciosa restauración con motivo de su 500 aniversario.
La limpieza de la obra maestra de Miguel Ángel y una de las esculturas más admiradas del mundo se dio por concluida hoy, después de varios meses de trabajos, precedidos de una encendida polémica.
Una intervención en "húmedo" para retirar el polvo, la cera, el yeso y otras impurezas detectadas en 61 puntos de su gigantesca fisonomía ha ido apagando las voces más críticas, que temían que este método acabara blanqueando más de la cuenta al "David".
La estatua del bello pastor de la casa de Israel, de 5.16 metros de altura, presenta ahora un aspecto más pulido y uniforme, en su habitual emplazamiento de la Galería de la Academia de Florencia, de donde no se ha movido para restaurarla.
La intervención, hecha a la vista de las miles de personas que diariamente acuden a admirar una de las obras de arte más alabadas de la historia, la ha dirigido Cintia Parnigoni, que este lunes se mostró "satisfecha" y "relajada".
No en vano, todas las controversias que en su día suscitó la limpieza del "David" han acabado diluyéndose y los críticos más furibundos, como el profesor de arte neoyorquino James Beck, fundador de Artwatch International, han moderado sus posiciones.
Como tantas otras veces, Beck lanzó la alarma hace un año, con un llamado en contra de la intervención, del que se hizo eco en portada el New York Times y al que pronto se sumaron diversos expertos italianos y extranjeros.
Ese alarmismo caía sobre terreno abonado, ya que las diferencias sobre la restauración del "David" eran notorias en Italia, donde en marzo de 2003 había dimitido la responsable de los trabajos, Agnese Parronchi, defensora de una limpieza "en seco".
Con el paso de los meses hasta James Beck ha acabado aceptando que las tareas llevadas a cabo han sido mínimamente agresivas, como se encargó de subrayar hoy el superintendente artístico de Florencia, Antonio Paoulucci.
"Se ha tratado de una restauración que podríamos llamar invisible, ya que se ha practicado con agua destilada y papel japonés, con los que se puede lavar hasta la cara de un recién nacido", afirmó Paolucci.
Compresas levemente impregnadas de esencia de petróleo y ligeros toques con un "bisturí blando" para retirar pequeñas partículas adheridas son los otros elementos que se han utilizado para devolverle al mármol del "David" un aspecto más uniforme y luminoso.
Esa luminosidad, propia de la pátina lustrosa del mármol, la había perdido en buena medida en 1843 a raíz de una poco ejemplar limpieza, nada menos que con ácido clorhídrico.
Paralelamente se le han practicado a los tobillos de la gigantesca escultura una tomografía axial computerizada (TAC), como si se tratara de un famoso futbolista, para evaluar su estado después de las "grietas" detectadas a mediados del Siglo XIX.
Los expertos de la Universidad de Bolonia, que ha efectuado los TAC, han concluido que los tobillos de la estatua son más sólidos de lo que parecía y que la lesión se debió a su posición cuando se exhibía al aire libre.
El "David", encargado a Miguel Ángel por el Gobierno de Florencia para simbolizar el poder y la libertad de aquella República, estuvo ubicado en la plaza pública de la Señoría hasta 1873, en que pasó a la Academia y se le sustituyó por una réplica.
Con su nuevo y saludable aspecto, la famosa escultura -que forma una tríada única con "La Piedad" y "El Moisés"- se dispone a celebrar su 500 cumpleaños con una serie de festejos que comenzarán el 8 de septiembre, fecha de su primera exposición en público.
Los trabajos de restauración finalizados este lunes, precedidos por diez años de estudios preliminares, tendrán una continuidad en el tiempo con ocho limpiezas superficiales que en adelante se llevarán a cabo anualmente.