VIENA, Austria, mayo 28, 2004.- Libia disponía de las instalaciones y el material necesario para ser utilizados de alguna forma para la construcción de armas nucleares, asegura la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en un informe interno elaborado para la Junta de Gobernadores de ese organismo de la ONU en Viena. En el documento, los expertos de la AIEA añaden que en las centrifugadoras de gas inspeccionadas en el país africano encontraron huellas de uranio altamente enriquecido, sustancia utilizable para el desarrollo de armas atómicas.
El informe llega a la conclusión de que el trabajo de las inspecciones debe continuar, ya que existen aún aspectos del programa nuclear libio que deben ser investigados.
De acuerdo a la agencia atómica de Naciones Unidas, los abastecedores nucleares de Libia se extendían por tres continentes y abarcaban tanto países como individuos que le proporcionaban equipos y conocimientos, aunque no identificó a los países involucrados. Pero diplomáticos familiarizados con la investigación que precedió al documento dijeron que la desaparecida Unión Soviética, Sudáfrica, Pakistan, Dubai y Malasia figuran entre los países que suministraron respaldo a nivel estatal o sirvieron de base a los individuos que vendieron a Libia tecnología o componentes nucleares.
Otros diplomáticos habían nombrado previamente a Corea del Norte, así como a individuos de Pakistán, Dubai y Malasia como parte del mercado negro que vendía secretos nucleares a países que aspiraban a crear un programa atómico.
Un diplomático dijo que, a su juicio, Moscú no había sido vinculado previamente con los esfuerzos libios por adquirir un programa de armas nucleares.
El informe dice además que Libia ha cooperado ampliamente con la agencia desde que reveló públicamente en diciembre pasado su programa clandestino para elaborar armas atómicas y prometió desmantelarlo.