Washington, mayo 28, 2004.- Estados Unidos intensificó hoy sus esfuerzos diplomáticos para calmar las reticencias de sus aliados en torno a la nueva resolución de la ONU sobre Irak, mientras se perfila un gobierno de transición con el chiíta Iyad Alawi como primer ministro. El presidente de EU, George W. Bush, habló este viernes por teléfono con su colega ruso, Vladimir Putin, y se reunió con el primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, a quienes insistió en que el gobierno provisional iraquí que debe asumir el poder el próximo 30 de junio gozará de una "soberanía completa".
Washington y Londres han presentado una propuesta de resolución ante la ONU sobre el gobierno provisional y la presencia de una fuerza multinacional bajo mando de Estados Unidos en Irak.
Esta propuesta ha sido acogida con reticencia por países como Francia, Rusia o Alemania, que temen que el nuevo ejecutivo carezca de soberanía para bloquear operaciones de las tropas extranjeras.
En declaraciones tras reunirse en la Casa Blanca con Rasmussen, el presidente Bush aseguró que el Gobierno interino gozará de una "soberanía total y completa" y dijo que se registran progresos en las negociaciones sobre la resolución.
El primer ministro danés -que prometió que los soldados de su país destinados en Irak permanecerán allí- le insistió en que "necesitamos la transferencia de una soberanía completa a un gobierno iraquí que cuente con todos los principios y atributos de un gobierno soberano".
Previamente, en una conversación con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, Putin indicó que la resolución sólo podrá funcionar si "permite al pueblo iraquí tomar decisiones por sí mismo y crea un mecanismo para el renacimiento de una soberanía auténtica".
Bush replicó, por su parte, que "llegaremos a un acuerdo que nos permita ayudar a los iraquíes a normalizar su país, de modo que su país pueda avanzar hacia unas elecciones".
Según el portavoz presidencial, Scott McClellan, Estados Unidos ha recibido un fuerte apoyo internacional al texto general de la resolución y ahora las máximas autoridades se concentran en limar asperezas concretas con países concretos. "Todo el mundo reconoce que habrá algún tipo de refinamientos y de ajustes por el camino. Es parte del proceso", declaró McClellan. El secretario de Estado, Colin Powell, se pronunció de manera similar en una rueda de prensa, al indicar que "estamos en contacto con otros países para cambios en el lenguaje" del texto y "tenemos que trabajar algunos aspectos en las próximas semanas". Sin embargo, "estamos complacidos con los comentarios recibidos hasta el momento", aseguró, antes de agregar que "por ahora no he visto nada que sugiera que no podremos lograr un acuerdo". Acerca de una propuesta alternativa presentada por China, que hace más fácil que la ONU o el Gobierno iraquí decidan el final del mandato de la fuerza multinacional, Powell aseguró que "no es una propuesta como tal, sino una serie de ideas, y son unas ideas que tenemos en cuenta". Estados Unidos planea continuar con sus contactos diplomáticos para aprobar la resolución a lo largo de la próxima semana, cuando Bush se desplazará a Roma y la región francesa de Normandía, donde participará en los actos de conmemoración del 60 aniversario del "Día D". Washington cuenta también con dar un impulso al documento durante la reunión del Grupo de los Ocho países más desarrollados, que tendrá lugar entre el 8 y el 10 de junio en Sea Island (Georgia). Para entonces se espera que el enviado especial de la ONU en Irak, Lajdar Brahimi, habrá anunciado el nuevo gobierno de transición, formado por un presidente, dos vicepresidentes y un primer ministro al frente de un Ejecutivo de 26 carteras. El consejo de gobierno iraquí anunció hoy que el médico chií Iyad Alawi, uno de sus integrantes, será el primer ministro del nuevo gobierno interino. Ni Powell ni la Casa Blanca han querido pronunciarse, a la espera del anuncio del gobierno completo, que Brahimi podría efectuar este mismo domingo. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, y Brahimi "respetan" la decisión del Consejo de Gobierno iraquí, según el portavoz del secretario general, Fred Eckhard.