JOHANNESBURGO, Sudáfrica, mayo 31, 2004.- El derrocado presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, y su familia llegaron este lunes a Sudáfrica para una estancia indefinida. Al bajar del avión que el gobierno sudafricano había enviado a Jamaica para traerlo, Aristide fue recibido en el aeropuerto de Johannesburgo, a las 12.00 GMT, por el presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, quien le dio un gran abrazo.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana, Alpha Konare, y varios miembros del gobierno sudafricano dieron también la bienvenida a Aristide.
Desde el aeropuerto, Aristide debía dirigirse a la capital, Pretoria, a unos 40 kilómetros al norte, donde el gobierno sudafricano tenía preparada una residencia oficial para él, su esposa y sus dos hijas pequeñas.
Aunque Aristide llegó con su propia escolta, las fuerzas de seguridad sudafricanas se encargarán de vigilar la residencia.
La oposición sudafricana protestó ayer por los gastos que tienen que asumir los contribuyentes, argumentando que "Haití nos queda muy lejos" y que el gobierno debería dedicar sus recursos a "solucionar las crisis en Zimbabue y Sudán y a atender las carencias de los ciudadanos de a pie".
Antes de partir desde Jamaica hasta su exilio aquí, Aristide insistió en que seguía siendo el presidente elegido de Haití, y que algún día regresará.