INDIANA, Estados Unidos, mayo 31, 2004.- Poderosas tormentas seguían azotando este lunes la región central de Estados Unidos, dejando sin electricidad a miles de personas y produciendo tornados que arrasaron edificios y casas rodantes. Al menos nueve personas han muerto desde el fin de semana. Una tormenta destruyó 50 casas y mató a un hombre el domingo en Marengo, Indiana, una población de 800 habitantes ubicada a unos 56 kilómetros al noroeste de Louisville, Kentucky.
Unas 100 personas lograron refugiarse en una escuela secundaria.
El gobernador de Indiana, Joe Kernan, planeaba sobrevolar el lunes el área afectada, tres días después de que realizó un viaje similar.
"Es lo peor que he pasado. El ruido era muy fuerte y había mucho viento. Fue irreal", dijo Howard Lincoln, de 49 años, quien logró escapar del tornado y luego vio que su casa seguía en pie, pero a metro y medio de sus cimientos. "Me siento afortunado, totalmente afortunado. Cuando miras arriba y ves esa cosa sobre ti, no sabes qué pensar".
El Servicio Meteorológico Nacional afirmó este lunes que el tornado que azotó Marengo tenía una velocidad máxima de 274 kilómetros por hora.
Tras generar una serie de tornados durante la semana, el sistema de tormentas avanzaba el lunes hacia el este y el sur, con fuertes precipitaciones desde Luisiana hasta Virginia.
La lluvia provocó inundaciones generalizadas la madrugada de hoy en el sur de Virginia Occidental, y un hombre se ahogó en el condado de Wyoming, dijeron las autoridades. Su esposa fue hospitalizada.
Las inundaciones y los deslaves de lodo destruyeron puentes y caminos en Virginia Occidental, aislando a comunidades en los condados de Mingo, Logan y Wyoming, incluyendo la ciudad de Williamson, que recibió 108 milímetros de lluvia en 24 horas, afirmaron autoridades locales y el Servicio Meteorológico Nacional.
El gobernador estatal, Bob Wise, declaró el estado de emergencia en los tres condados. El viernes había emitido una declaración similar para otros siete condados azotados por tormentas.
Una niña de 7 años falleció el lunes en Giles, Tenesí, cuando un viento intenso derribó una pared de su casa, dijo el supervisor Dan Creasy del Servicio de Ambulancias del condado Giles.