CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, mayo 31, 2004.- El Papa Juan Pablo II reiteró este lunes su llamado a favor de la paz y de la reconciliación en Medio Oriente, "una región martirizada por la guerra". Al recibir en audiencia a las participantes en el capítulo general de la familia monástica de Belén, de la Asunción de la Virgen María y de San Bruno, el Pontífice se refirió a la situación en Medio Oriente.
Aseguró en su discurso que mediante una "fidelidad humilde y audaz, en el silencio que caracteriza su vida escondida, son sostenidas por la oración de la Virgen María".
"A través de su vida contemplativa elevan el mundo a Dios y reccuerdan a los seres humanos de nuestro tiempo el lugar del silencio y de la oración en su existencia", dijo Juan Pablo II a las religiosas.
El Papa pidió que San Bruno les conceda "la gracia de permanecer vigilantes en la oración, montando una `guardia santa y perseverante, esperando el regreso del Señor, para abrirle cuando llame.
"Invito de modo especial a vuestra familia monástica, que tiene el nombre de Belén, lugar del nacimiento del Emanuel, a intensificar su oración por Oriente Medio".
El jerarca de la Iglesia Católica, pidió implorar "al Señor que otorgue la gracia de la paz y de la reconciliación a todos los habitantes de esta región martirizada por la violencia".