NUEVA YORK, Estados Unidos, mayo 31, 2004.- Human Rights Watch (HRW) pidió a Nigeria que entregue al ex presidente de Liberia, Charles Taylor, para que sea juzgado por el Tribunal Especial de Sierra Leona (TESL). La petición se produce después de que el tribunal se declarara competente para juzgar al ex presidente liberiano y rechazó la inmunidad que éste alegó para no someterse a su jurisdicción.
Según la organización defensora de los derechos humanos, con sede en Nueva York, la decisión del tribunal es un "hito" que elimina cualquier base legal para que Nigeria acoja a Taylor.
Además, pidió a la comunidad internacional que apoye su llamado en favor de que el ex presidente sea entregado.
HRW manifestó además su satisfacción, ya que el tribunal también se declaró competente para juzgar a personas que reclutaron "niños soldados", uno de los cargos que pesan contra once acusados de diferentes facciones, entre ellos Taylor.
El TESL tiene como misión juzgar a los sospechosos de crímenes de guerra y contra la humanidad durante el conflicto civil en Sierra Leona.
El tribunal rechazó un interdicto de Taylor en el que éste aducía tener inmunidad judicial porque era un jefe de Estado en ejercicio cuando presuntamente cometió los crímenes que se le imputan.
El ex presidente liberiano está acusado de 17 cargos por crímenes de guerra y contra la humanidad relacionados con su papel en la muerte, secuestro, violación y mutilación de miles de civiles durante la guerra civil que devastó Sierra Leona entre 1991 y 2001, y causó la muerte de aproximadamente 50 mil personas.
Según la acusación, apoyó al Frente Revolucionario Unido (FRU) sierraleonés a cambio de pagos en diamantes que los rebeldes extraían de las regiones bajo su control.
La corte acusa al antiguo hombre fuerte liberiano de ser el principal proveedor de armas del FRU, cuyos miembros cometieron numerosas atrocidades contra la población civil, a la que mantenían aterrorizada con amputaciones de manos y pies para obligarle a prestarles ayuda.
En agosto pasado, tras meses de violentos combates entre el ejército liberiano y grupos rebeldes que buscaban derrocar a Taylor, éste, bajo intensa presión internacional, renunció y marchó al exilio en Nigeria, lo que permitió iniciar un proceso de paz en Liberia tras casi quince años de conflictos.
El presidente nigeriano, Olusegun Obasanjo, uno de los principales protagonistas en las negociaciones para que Taylor renunciara y marchara al exilio, afirma, sin embargo, que sólo lo entregará si es requerido por la propia Liberia para un eventual juicio por su papel en la guerra civil en el país.