CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, jun. 2, 2004.- El Papa Juan Pablo II conmemoró este miércoles el 58 aniversario de la creación de la República italiana con un llamado a que mantenga los valores "que están en la base de su cultura, de su arte y de su tradición religiosa". Durante la audiencia general de este miércoles, celebrada ante unos 13 mil fieles reunidos en la plaza de San Pedro, el Pontífice deseó "al entero pueblo italiano un futuro de esperanza, abierto a la concordia, a la cohesión interna y a la solidaridad".
Entre los participantes en la audiencia había un grupo de 55 veteranos canadienses de la Segunda Guerra Mundial de visita en Roma para conmmorar el 60 aniversario de la liberación de la capital italiana.
El Papa, quien lució en discretas condiciones de salud, arribó a la plaza a bordo de un automóvil abierto, y durante su discurso comentó el salmo bíblico 40, titulado "Oración de un enfermo".
"Las palabras del Salmo que acabamos de proclamar, el que come conmigo el pan, es el primero en traicionarme, pronunciadas también por Cristo durante la éltima Cena, evocan sus sentimientos de profunda tristeza", dijo.
"Expresan, asimismo, la amargura de un hombre enfermo abandonado por el amigo en quien confiaba", añadió.
"En su súplica resuenan las voces de tantas personas olvidadas y humilladas en sus enfermedades, de los pobres, de los débiles, de los condenados a estar solos y a sentirse, incluso, una carga para sus mismos familiares", afirmó.
Dijo que "Dios se revela siempre con su amor".
"Con Cristo, el sufrimiento puede llegar a ser camino de purificación, de liberación interior y de enriquecimiento del alma, pues es una invitación a superar la vanidad y el egoísmo y a confiar solamente en Dios y en su voluntad salvadora", indicó.
Como es tradicional, al final de la audiencia Juan Pablo II saludó en diferentes idiomas a los peregrinos presentes.
"Saludo cordialmente a los peregrinos de España y de América Latina. Como expresa el Salmo meditado hoy, recordad siempre la bienaventuranza prometida a los que atienden a los pobres y cuidan a los enfermos, porque el Señor será su recompensa", dijo en español.
El Pontífice realizará el sábado y domingo próximos su gira internacional número 103, que lo llevará a Berna, Suiza.
Este será su primer viaje al extranjero desde septiembre del año pasado, cuando visitó Eslovaquia y sus frágiles condiciones de salud hicieron temer que no viajaría más.