WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 4, 2004.- Un tribunal rechazó este viernes el fallo de una corte que aprobó el pago de 959 millones de dólares de compensación a prisioneros de guerra estadounidenses que afirmaron haber sido torturados por militares iraquíes durante la guerra de 1991. La corte de apelaciones, que anuló así un fallo de un tribunal de menor instancia, señaló que el Congreso de Estados Unidos nunca ha autorizado demandas de ese tipo contra gobiernos extranjeros.
La solicitud había afirmado que 17 prisioneros de guerra y 37 miembros de sus familias tenían derecho a ser compensados en el marco de un estatuto federal que permite las demandas contra países acusados de financiar o ayudar a terroristas.
El tribunal de apelaciones señaló que esa disposición sólo permite las demandas si éstas son presentadas contra los que perpetran las torturas y no actúan en nombre de su gobierno.
"Somos muy conscientes de la gravedad de las denuncias (de los prisioneros de guerra) en este caso. Más aún por el hecho de que sufrieron mientras actuaban al servicio de este país", manifestó el juez Harry Edwards.
Sin embargo, señaló que "la ley es incuestionablemente clara en cuanto a que los solicitantes no tienen derecho legal", dijo.