Aquel 6 de junio de 1944, cuando el desembarco aliado abrió un nuevo frente en la lucha contra el Tercer Reich, el combate, hasta entonces llevado sólo en el este, "cambió de alma" y empezó a edificarse "un nuevo orden mundial basado en el respeto de los derechos humanos, la libertad, la Justicia y la democracia". La ONU, añadió, es hoy "el símbolo y el garante" de aquellos valores que "tenemos el deber de preservar" por ser "depositarios" del legado del 6 de Junio y "deudores" de sus héroes.
La OTAN, por otra parte, sigue siendo el garante de la seguridad "frente a las nuevas amenazas", añadió.
El acto conmemorativo central de este sexagésimo aniversario que se celebra esta tarde en la playa de Arromanches reviste un carácter extraordinario porque será la última vez que asistan la mayoría de los veteranos y por la presencia de los líderes de Alemania, Gerhard Schroeder, y Rusia, Vladimir Putin.
Chirac en su discurso, el único pronunciado durante la ceremonia internacional (hay también numerosos actos nacionales y binacionales), mencionó todos los países que enviaron soldados a Normandía, así como Rusia, que luchaba contra los nazis en el este, y al enemigo de entonces, Alemania.
"He querido que Alemania recuerde con nosotros aquellas horas en las que el ideal de libertad volvió a soplar sobre nuestro continente", anunció Chirac.
"Hoy, las naciones y los pueblos que sufrieron bajo el ruido de las armas están unidos en el silencio, el recuerdo y el recogimiento, los combatientes de ayer honran juntos la memoria de los hombres que vertieron su sangre", siguió el anfitrión.
En nombre de todos los franceses, de los líderes y de quienes "aman la libertad" expresó a los combatientes de entonces, a los caídos cuyas "cruces blancas se elevan en la campiña normanda", "gratitud y admiración".
Las primeras palabras de reconocimiento fueron para Estados Unidos, quienes en Normandía "pusieron una vez mas su ideal, su poderío y su valor al servicio de la liberación de nuestro país, de nuestro continente, al servicio de la democracia".
Francia "no olvidará nunca" y será siempre "la amiga y la aliada" de Estados Unidos, dijo el presidente e insistió en que su país, "igual que todos los países de Europa, sabe que la Alianza Atlántica, tantas veces puesta a prueba, sigue siendo un elemento fundamental de nuestra seguridad colectiva frente a las nuevas amenazas".
Tras evocar los méritos del Reino Unido, "nación heroica que luchó mucho tiempo sola" contra los nazis, y el "sacrificio supremo" de Canadá, Nueva Zelanda, Luxemburgo, Bélgica, Noruega y Grecia, de los polacos, los checos, los eslovacos, y de los resistentes franceses, contó porque este año están invitadas Rusia y Alemania.
"Desde hace decenios -dijo Chirac en referencia al país vecino los enemigos irreductibles del pasado, construyen un presente común y miran juntos el futuro".
Francia y Alemania, dijo, tienen una voluntad común de seguir "por la vía de la Europa reunida y reconciliada con ella misma, con su historia y su geografía".
En cuanto a Rusia, el presidente recordó que "los heroicos soldados del Ejército Rojo" vivieron en el este las mismas pruebas que los de Normandía y progresaban "de forma irresistible" contra el Tercer Reich.
Concluyó que el 6 de junio es también un ejemplo para "el mundo entero que nos mira y que ve unos pueblos libres que honran a sus más grandes héroes".