BALTIMORE, Estados Unidos, jun. 10, 2004.- Los funcionarios de inmigración permitirán a los padres de tres niños asesinados regresar a los Estados Unidos por un periodo de un año, después de que las víctimas sean sepultadas en México, según se informó el jueves. La Dirección de Inmigración y Aduanas concedió lo que se conoce como visas de beneficio público significativo a Ricardo Espinoza, Mimí Quezada y María Andrea Espejo, familiares mexicanos indocumentados de los tres niños.
La familia es oriunda de Tenenexpan, un pueblito del estado de Veracruz.
El niño Ricardo Espinoza y su hermana Lucero Quezada, ambos de nueve años de edad, y su primo de 10 años, Alexis Quezada, fueron asesinados el mes pasado en su apartamento. Uno de los niños fue decapitado y los otros degollados y casi decapitados también.
Los padres podrán trabajar en los Estados Unidos durante el año que durará su visa, que les ha sido otorgada de manera que puedan estar en el país durante el proceso judicial contra dos sospechosos de los homicidios, dijo Marc Raimondi, vocero de Inmigración.
Adán Espinoza Canela, de 17 años, y su primo Policarpio Espinoza, de 22, que son parientes de los niños asesinados, han sido acusados de homicidio intencional y están presos sin fianza.