GEORGIA, Estados Unidos, jun. 10, 2004.- El presidente de Francia, Jacques Chirac, estudia la posibilidad de que la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) entrene a las fuerzas de seguridad de Irak, como han sugerido Estados Unidos y Gran Bretaña, pero sí rechazó una operación bajo bandera de la Alianza. En una rueda de prensa en Savannah, tras la clausura de la cumbre del G8 celebrada en Sea Island, Estados Unidos durante los últimos tres días, Chirac abrió así la puerta a un entendimiento con Estados Unidos acerca del futuro de la Alianza en el país árabe.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, había pedido un mayor papel de la Alianza -que hasta ahora se limita a prestar apoyo técnico a la división bajo mando polaco en Irak- mientras que hasta el momento Chirac había indicado que "no creo que sea tarea de la OTAN intervenir" en el país árabe.
En esta ocasión, el presidente francés, que desayunó con su colega de Estados Unidos para abordar este tema, precisó que mantiene "grandes reservas" sobre la posibilidad de que la Alianza se haga cargo de las operaciones militares en Irak "y en toda la región", como según él habían sugerido algunos miembros del G8.
"Cualquier intervención de la OTAN en esta región llevará consigo muchos riesgos", explicó, incluyendo el riesgo de que sea visto como una confrontación entre "el Occidente cristiano y el Oriente musulmán".
"Es una simplificación, pero es una percepción que debemos tener en cuenta", señaló.
En cambio, acerca de la posibilidad, adelantada por Bush y el primer ministro británico, Tony Blair, de que la OTAN se haga cargo de la formación de oficiales iraquíes si así se lo pide Bagdad, se limitó a indicar que "no tengo una opinión específica sobre esto. Tenemos que estudiar los detalles".
"Hoy por hoy no se ha presentado esta petición, tendríamos que verla", agregó el presidente francés.
Otro asunto que ha sido motivo de fricción en la cumbre ha sido la reducción de la deuda iraquí, que supera los 120 mil millones de dólares y que Estados Unidos quiere ver recortada en el 95%.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomienda la condonación del 80% y Francia, uno de los mayores acreedores occidentales del país árabe, acepta sólo el 50%.
En una iniciativa adoptada por el Grupo de los Ocho para promover reformas en Oriente Medio y el Norte de Africa, los dirigentes indican que las negociaciones sobre la deuda se remitirán al Club de París de gobiernos acreedores.
Según declaró Chirac, el 50% "es la cifra absolutamente adecuada".
"Irak es un país potencialmente muy rico, aunque tenga una deuda muy fuerte. ¿Cómo podríamos explicar a otros países pobres fuertemente endeudados que vamos a darle a Irak en tres meses más de lo que hemos dado al conjunto de los países subdesarrollados en 10 años? Nosotros no somos los únicos que pensamos así", indicó.