CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 10, 2004.- A pesar de los ‘avances notables’ que ha habido en la última década en materia de equidad, las mujeres latinoamericanas siguen rezagadas en participación política y económica, además de oportunidades de empleo, afirmó este jueves la Comisión Económica Para América Latina y El Caribe (CEPAL). "El panorama de la última década en la región es positivo. Se han producido avances notables en salud, educación, sistema político y en eliminar las formas explícitas de discriminación contra la mujer, pero sería engañoso decir que resolvimos todos los problemas", dijo a la prensa el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Luis Machinea.
A su juicio, el balance es "de luces y sombras" y señaló que en la próxima década espera que aparezcan "más luces".
Entre los desafíos pendientes, Machinea enumeró la superación de la pobreza, que se incrementó en la región en los últimos 7 años por el estancamiento económico y que afectó más a las mujeres, así como avanzar en mecanismos que les permitan mayor participación política y mejores oportunidades de educación y empleo.
Asimismo, opinó que es indispensable reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, y acabar con la violencia que sufren éstas, que la subsecretaria mexicana para Temas Globales, Patricia Olamendi, consideró como "un obstáculo para la equidad".
Afirmó que en la última década, a pesar de las dificultades y del retroceso que ha habido en la región desde 1997 en términos de pobreza, sigue habiendo avances desde el punto de vista político, institucional, de mercado de trabajo y de educación.
Según la CEPAL, en la región hay 227 millones de pobres, de los cuales 102 millones son indigentes, lo que representa un aumento respecto de los poco más de 200 millones de pobres que había en 1997.
La jefa de la Unidad sobre la Mujer y Desarrollo de la CEPAL, Sonia Montaño, comentó que en Latinoamérica hay desaprovechamiento de la capacidad laboral femenina, que se traduce en menos empleos para mujeres y menores salarios que los hombres, lo cual además constituye una "injusticia", enfatizó.
Además hizo hincapié en la falta de participación política, a pesar de los avances, ya que en la mayoría de los países las mujeres apenas ocupan el 20% de los escaños parlamentarios, mientras que en el Poder Ejecutivo y en el municipal es menor.
No obstante, consideró que en la participación de la mujer en la vida económica es donde hay mayores problemas, así como en la conciliación del trabajo doméstico con el productivo.