WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 11, 2004.- El uso de perros para atemorizar a los iraquíes detenidos en la prisión de Abu Graib en Bagdad, fue autorizada por personal de inteligencia militar, de acuerdo a las declaraciones de los manejadores difundidas hoy por la prensa local. El periódico The Washington Post contradijo una vez más las insistentes declaraciones del Pentágono y de la propia Casa Blanca de que las torturas reveladas meses atrás, fueron el resultado de la conducta aislada de unos cuantos soldados. Ya que el uso de los animales, que muestran las fotografías publicadas por el diario semanas atrás, fue parte de un plan aprobado por oficiales de alto rango de la inteligencia militar.
De acuerdo con el influyente rotativo, las declaraciones de los manejadores ofrecen el más claro indicio de la participación de personal de la inteligencia militar en las torturas, calificadas por un general como “sádicas”.
“Dijo que era bueno ir adelante con el uso de los animales”, declararon los manejadores Michael J. Smith y Santos A. Cardona, sobre el coronel Thomas M. Pappas, a cargo de la inteligencia militar.
The Washington Post dio a conocer este viernes tres nuevas fotografías de las casi mil que dice tener, mismas que dan cuenta una vez más de las torturas que han motivado dos investigaciones por separado, una a manos del ejército y la otra por el Congreso.
En una de ellas se ve a un prisionero iraquí, desnudo, en cuclillas, con sus manos al frente, mientras a un par de metros adelante, un soldado retiene con una correa atada al cuello, a un perro negro que parece en posición de ataque.
La segunda fotografía muestra al mismo prisionero, tirado en el suelo, con el dolor reflejado en el rostro siendo visible lo que parece ser una herida en su pierna derecha y siendo esposado por otro soldado.
En la última placa se ve a una soldado, quien mirando a la cámara, levanta el dedo pulgar de la mano izquierda en señal de aprobación, mientras cose la herida en la pierna del detenido.
Un militar a cargo de los interrogatorios, dijo a los investigadores que por lo menos dos de los manejadores incluso concursaban para ver quien podía hacer que el mayor número de prisioneros se orinaran de miedo al ser acosados por los perros. Sin embargo, hasta la fecha, sólo siete soldados han sido acusados de manera formal por las torturas, todos ellos pertenecientes a la Policía Militar que tenía a su cargo el manejo de la notoria prisión.