LONDRES, Inglaterra, jun. 11, 2004.- Las fuerzas armadas paquistaníes, comandadas por el presidente Pervez Musharraf, continúan la campaña para encontrar a cinco líderes tribales de la norteña provincia de Waziristan, acusados de pertenecer a la red Al-Qaeda. Intensos ataques fueron lanzados sobre la zona tribal de Shakai, en la provincia de Waziristan, donde se encuentran atrincherados combatientes de Al-Qaeda, que emigraron a esa zona cuando cayó el régimen fundamentalista Talibán, en Afganistán.
Miles de soldados paquistaníes, apoyados por helicópteros, participaron en esa operación, en la que se utilizó artillería pesada, morteros y otras armas, precisaron reportes de prensa conocidos en esta capital.
Islamabad reanudó la operación de búsqueda y rompió la tregua que había otorgado a los combatientes, acusando a sus líderes de "traidores", luego de que un campamento y dos bases militares fueron bombardeadas por presuntos terroristas hace dos días.
Los embates a la región se suspendieron hace mes y medio, cuando el gobierno de Musharraf otorgó la libertad a cinco líderes, a cambio de que contribuyeran a eliminar el terrorismo de Waziristan, zona autónoma pero perteneciente al Estado de Pakistán.
"Hoy, respondimos apropiadamente al reciente ataque de provocación de los terroristas", aseguró este viernes el vocero de las fuerzas armadas, general mayor Shaukat Sultan, al referirse a la ofensiva que ha dejado unos 50 muertos.
El ejército paquistaní aseguró que los objetivos están "perfectamente identificados", por lo que no habrían equivocaciones, sin embargo otras fuentes reportaron al menos tres civiles muertos, destrucción de viviendas y arrestos.
Chechenos, uzbekos, chinos y árabes se localizan en esa región colindante con Afganistán, donde se encuentran las tribus que se rigen por sus propias tradiciones islámicas y donde al parecer se esconde Osama Bin Laden, líder de la Al-Qaeda.
En tanto, unos veinte sospechosos fueron arrestados durante registros domiciliarios realizados por la policía para encontrar a los responsables del atentado que sufrió la víspera el jefe militar de la ciudad de Karachi, Ahsan Saleem Hayat, quien resultó ileso.
"Este es un trabajo de partidarios de Al-Qaeda o del Talibán", dijo el portavoz de la policía en esa ciudad, al mencionar que los recientes ataques pueden ser represalias de esa red contra las medidas del gobierno en el sur de Waziristan.