SAO PAULO, Brasil, jun. 14, 2004.- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, instalaron este lunes la XI Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo con un homenaje al diplomático Sergio Vieira de Mello, muerto el año pasado en Irak. Annan comenzó su intervención pidiendo un minuto de silencio en memoria del brasileño Vieira de Mello, su enviado especial a Irak, que falleció junto con otros 21 miembros de la ONU en un ataque contra el cuartel general de la organización en Bagdad en julio pasado.
Tras el minuto de silencio, Annan defendió el comercio Sur-Sur como herramienta para impulsar la llamada "nueva geografía del comercio" y se mostró esperanzado en que la Organización Mundial de Comercio (OMC) concluya con éxito las negociaciones de la Ronda de Doha.
"La Ronda de Doha representa la eliminación de los subsidios y dará más acceso a los mercados a los países en desarrollo", expresó.
Lula se refirió a la necesidad de ampliar el comercio entre los países en desarrollo y mejorar el Sistema General de Preferencias, creado en 1989 para reducir las barreras al comercio.
"La globalización no es sinónimo de desarrollo, pero puede llegar a serlo si sus beneficios son compartidos por todos", manifestó.
En la XI Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) participan delegaciones de los 192 países miembros del organismo, así como los presidentes de Bolivia, Carlos Mesa; Paraguay, Nicanor Duarte, y Uruguay, Jorge Batlle, como invitados especiales.
La reunión de la UNCTAD en Sao Paulo abordará hasta el próximo viernes las perspectivas del comercio en el mundo en desarrollo, el estado de las negociaciones para la liberalización comercial en el seno de la OMC, la pobreza y la situación de la mujer en el mercado laboral, entre otros asuntos.
En la sesión inaugural también intervinieron Thaksin Shinawatra, primer ministro de Tailandia, país sede de la X UNCTAD; el presidente de la Asamblea General de la ONU, Julian Hunte, el secretario general de la UNCTAD, Rubens Ricúpero, y autoridades locales.
Shinawatra destacó que desde la X UNCTAD, celebrada en febrero de 2000 en Bangkok, "el mundo ha cambiado más de lo que se podría imaginar", y señaló que el optimismo con el que concluyó esa reunión "fue eclipsado" por los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
El primer ministro tailandés expresó su esperanza de que la XI UNCTAD "aliente al Sur para que sea más fuerte (en las negociaciones comerciales) y al Norte para que sea más comprensivo".