WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 14, 2004.- La Cámara de Representantes de Estados Unidos aplazó en un año la entrada en vigencia de pasaportes biométricos que se exigirá en 27 países cuyos ciudadanos están exentos de visados para entrar en el país. Fuentes legislativas dijeron que la medida fue aprobada por aclamación y que deberá ser discutida ahora por el Senado.
El pasaporte biométrico, que permite tomar fotografías y huellas dactilares electrónicas de los visitantes, debía entrar en vigencia el 26 de octubre de este año en los 50 puntos terrestres más transitados y se iba a extender a todas las áreas de entrada en el país para diciembre de 2005.
Algunos países a los que se iba a exigir los pasaportes biométricos -la mayoría europeos- habían advertido de que no podrían cumplir el plazo para comenzar a emitir esos documentos.
El secretario de Estado, Colin Powell, y el secretario de Seguridad Nacional, Tom Ridge, habían señalado hace tres meses que sin una extensión del plazo Estados Unidos tendría que restablecer la necesidad de emitir visados a los ciudadanos de esos 27 países.
Añadieron que eso superaría la capacidad de trabajo de las oficinas consulares de Estados Unidos en el exterior.
Se calcula que unos diez millones de personas de esos países ingresan al país cada año.
Por otra parte, fuentes del Departamento de Estado dijeron el mes pasado que hasta ahora no se han desarrollado las normas técnicas para el desarrollo de las máquinas electrónicas que podrán leer los pasaportes.
Esas máquinas podrán comparar las características personales de una imagen digital de la persona con las señaladas en su pasaporte.