HOUSTON, Estados Unidos, jun. 14, 2004.-Una ciudadana hondureña, quien supuestamente encabezaba una banda que introducía migrantes ilegales en Estados Unidos, se declaró culpable este lunes de un cargo relacionado con la muerte de 19 personas dentro de un camión abandonado, el año anterior. En un acuerdo que incluía su declaratoria de culpabilidad, Karla Patricia Chávez, de 26 años, accedió a cooperar para procesar a otros miembros de la banda, que según las autoridades, es responsable por las muertes ocurridas hace 13 meses, las cuales representaron la peor tragedia ocurrida a un grupo de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.
Chávez enfrentaba 58 cargos por transportar a inmigrantes ilegales. A cambio de su declaratoria de culpabilidad por planear el transporte de los indocumentados, fueron retirados todas las demás acusaciones, salvo una.
Los cargos restantes podrían ser castigados incluso con la cadena perpetua sin derecho a fianza y con una multa de 250 mil dólares, durante una audiencia prevista para el 13 de septiembre.
El fiscal federal asistente Daniel Rodríguez dijo que la parte acusadora recomendará una sentencia menos severa si Chávez coopera contra otros acusados en el caso y revela sus otras actividades delictivas.
"Sin embargo, dependerá del juez la sentencia final que ella obtenga", señaló.
Más de 70 inmigrantes ilegales fueron encerrados en el remolque de un camión, sin ventilación, durante su traslado entre Río Grande Valley y Houston. Después de que algunos comenzaron a sucumbir bajo temperaturas que alcanzaron los 78 grados centígrados en el interior del vehículo, los inmigrantes fueron abandonados en una estación cerca del poblado de Victoria, el 14 de mayo del 2003.
Diecisiete cadáveres fueron encontrados en el remolque. Dos inmigrantes más fallecieron después.
Jeffrey Sasser, uno de los abogados de Chávez, dijo que después de discutir con su cliente todas las opciones, decidieron que era necesario que ella asumiera su responsabilidad y cooperara con las autoridades.
Los fiscales dijeron que en algunas declaraciones grabadas en vídeo después de su detención, Chávez señaló que al menos en cuatro ocasiones más había introducido inmigrantes ilegales mediante métodos parecidos.
Chávez dijo también que durante varios días antes y después del caso fatal, coordinó la forma, fecha y lugar en que serían entregados los inmigrantes y en que abordarían el vehículo.
Los fiscales añadieron que otro acusado, Abelardo Flores, testificaría que él y otro miembro de la banda, Fredy Giovanni García Tobar, trabajaban para Chávez y reclutaban a los conductores de la operación, incluido Tyrone Williams, quien operaba el camión en que murieron los inmigrantes.