LONDRES, Inglaterra, jun. 15, 2004.- El primer ministro británico, Tony Blair, indicó este martes que la decisión de procesar al ex presidente iraquí Saddam Hussein, actualmente bajo custodia de las tropas estadounidenses, correrá a cargo del nuevo Gobierno de Irak. Al ser preguntado en rueda de prensa por el futuro de Saddam, capturado por Estados Unidos en diciembre de 2003, Blair indicó que "es importante que el procesamiento, y su manejo, sea decidido por el nuevo Gobierno", que tomará posesión el 30 de junio.
El nuevo primer ministro de Irak, Iyad Alaui, ha asegurado que Saddam Hussein será entregado a las nuevas autoridades iraquíes, antes del 30 de junio, para ser enjuiciado junto a otros presos que permanecen en manos de las fuerzas estadounidenses.
El jefe del Gobierno británico afirmó hoy que el Reino Unido "trabajará a favor" de que Saddam sea procesado por un tribunal iraquí y afirmó que colaborará para ello con las nuevas autoridades.
"Es importante que trabajemos con el Gobierno iraquí para asegurarnos de que cualquier tribunal, o sistema de justicia, se basa en las normas correctas", afirmó Blair.
El primer ministro de Irak ha asegurado que los presos iraquíes serán entregados a más tardar en las próximas dos semanas y que serán enjuiciados cuanto antes.
En una declaración ante el Parlamento, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, precisó hoy que, aunque no tiene confirmación oficial de que Saddam vaya a ser entregado por Estados Unidos al Gobierno iraquí, "si ocurre, será muy bienvenido por esta Cámara".
Straw pidió además a las nuevas autoridades de Irak que "resistan" las peticiones a favor de restaurar la pena de muerte después del 30 de junio, antes de que se juzgue al ex presidente.
"Haremos muchos esfuerzos para destacar la necesidad de que no se utilice la pena de muerte, tanto por aspectos morales como por la experiencia práctica en el Reino Unido en casos en los que se ha descubierto que se pudo haber ejecutado a personas inocentes", afirmó.
Saddam Hussein, derrocado en abril del año pasado, fue capturado en diciembre de 2003 por tropas estadounidenses en su ciudad natal de Tikrit.
Desde entonces permanece bajo custodia de las tropas estadounidenses en un lugar desconocido y ha sido visitado únicamente por miembros de la Cruz Roja internacional.